(bolpress.com) New Moore, un islote de apenas 3,5 kilómetros de largo por tres de ancho que se localizaba en el Golfo de Bengala, desapareció bajo las aguas producto de la subida del nivel del mar como consecuencia del calentamiento global, informa Prensa Latina desde Nueva Delhi, citando al diario The Indian Express.

La isla ya no existe, aseguró Sugata Hazra, director de la Escuela de Estudios Oceanográficos de la Universidad de Jadavpur. New Moore, que sobresalía apenas dos metros sobre el nivel del mar, se suma ahora a Lohachara, la primera isla desierta del archipiélago de Sunderbans que desapareció en 1996.De acuerdo con el científico de esa alta casa de estudios de Kolkata (antigua Calcuta), en las recientes imágenes satelitales no aparecen rastros del islote, que hasta su desaparición fue centro de una disputa territorial entre la India y Bangladesh.

Se trata del primer caso en que la naturaleza soluciona un reclamo de este tipo, y demuestra además la forma en que el clima puede afectarnos a todos, más allá de las fronteras geográficas, aseveró Hazra.

Alertó además que otras formaciones rocosas situadas en ese estuario formado por las desembocaduras de los ríos Ganges, Brahmaputra y Menga, también están en peligro de ser tragadas por las aguas, como resultado del calentamiento global.

El área total de islas en Sunderbans, que se extiende entre el estado indio de Bengala Occidental y Bangladesh, ha disminuido 210 kilómetros cuadrados en los últimos 40 años y la erosión se incrementó a partir de 2001.

Los países en riesgo

Según la ONU, el nivel de los océanos podría elevarse hasta un metro para el año 2100 debido al deshielo acelerado de los polos y glaciares. Los más afectados serán los 43 países de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS) ubicados en el océano Pacífico, el mar Mediterráneo, el océano Índico y el mar Caribe.

Esas naciones ya enfrentan graves problemas de erosión, inundaciones, destrucción de las barreras coralinas, escasez de agua potable y la ocurrencia de huracanes con alto potencial destructivo.

Los países del Sureste Asiático sufrirán por el calentamiento del planeta más que otras partes del mundo, según un estudio del Banco Asiático para el Desarrollo (BAD). A partir de 2100, Indonesia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam perderán anualmente 2,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el doble que el promedio mundial.

Un estudio publicado a principios de 2009 por el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) indica que Vietnam es uno de los cinco países más afectados por los cambios climáticos, especialmente por el calentamiento del Planeta.

La elevación del nivel del mar es uno de los mayores peligros que ya azotan a Vietnam. Si la temperatura mundial aumenta dos grados centígrados y el mar sube un metro, se inundará un 90 por ciento de la extensión agrícola del Delta del Río Mekong y un tercio del medio natural vietnamita desaparecerá.

En la actualidad, más de dos millones de hectáreas de tierra agrícola del área del Mekong fueron afectadas por la salinidad debida a la penetración del mar hasta unos 70 kilómetros tierra adentro. Otras 1,6 millones de hectáreas están deterioradas por la erosión y la disminución de la diversidad biológica.

Otro caso es Indonesia, el mayor archipiélago del mundo, asentado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. Esa nación intenta contar las islas que conforman el país, estimadas hasta ahora en unas 17.480, aunque las autoridades indonesias admitieron que puede haber dos mil menos.

El Banco Mundial pide a los países ricos que asuman su responsabilidad

El calentamiento climático de la tierra está tornando más complejo el desafío del desarrollo, si se tiene en cuenta que aún hay una de cada cuatro personas que vive con menos de 1,25 dólares al día y que hay más de mil millones de personas que no poseen alimento suficiente para satisfacer sus necesidades alimentarias básicas.

Los países en desarrollo asumirán la mayor parte de los costos derivados del daño del cambio climático. Muchos de los habitantes de los países en desarrollo viven en sitios con exposición física y condiciones económicas precarias, y su capacidad de adaptación financiera e institucional es limitada, concluye el informe sobre el desarrollo mundial en 2010 del Banco Mundial, titulado Desarrollo y cambio climático.

“América Latina tiene emisiones per cápita, menores al promedio mundial pero experimenta alta vulnerabilidad a las consecuencias del cambio climático en la región. Esto se debe principalmente al hecho de que la región alberga grandes ecosistemas y recursos naturales que están experimentando cambios irreversibles. Por lo tanto, las acciones de adaptación al cambio climático adquieren una importancia trascendental”, advierte Walter Vergara, ingeniero principal del departamento de desarrollo medioambiental del Banco Mundial.

En el mundo en desarrollo hay 1.600 millones de personas que carecen de acceso a la electricidad. En estos países, cuyas emisiones promedio per cápita son una fracción de las de los países de ingreso alto, necesitan instrumentar enormes ampliaciones en materia de energía, transporte, sistemas urbanos y producción agrícola, advierte el informe del organismo financiero internacional.

Los países en desarrollo pueden emprender la ruta del bajo nivel de carbono, al tiempo que promueven el desarrollo y disminuyen la pobreza, pero ello depende de la asistencia financiera y técnica de los países de ingreso alto, dice el Informe Desarrollo y Cambio Climático.

El documento recomienda a los países de ingreso alto actuar con rapidez para disminuir su huella de carbono e impulsar el desarrollo de fuentes de energía alternativas para contribuir a solucionar el problema del cambio climático. Los países más adelantados, que en el pasado producían la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, deben actuar para apoyar el futuro de la humanidad en materia climática.

“La buena noticia es que la posibilidad de lograr un mundo con un enfoque climático inteligente está a nuestro alcance si trabajamos juntos y ahora para vencer la inercia, reducir los costos y modificar nuestros sistemas de energía, alimentos y gestión del riesgo a los efectos de garantizar un futuro más seguro para todos”, señala Marianne Fay, codirectora del Informe sobre el desarrollo mundial y economista en jefe de Desarrollo Sostenible del Banco Mundial.

Si los países desarrollados actúan ahora, es factible lograr un mundo “con un enfoque climático inteligente”, y los costos que ello implicaría serían elevados aunque manejables. La clave para lograrlo es fomentar las actividades de financiamiento en los países en desarrollo, que es donde se producirá la mayor parte del aumento de las emisiones en el futuro, dice el informe del BM.

Además, los países deben actuar juntos porque ninguna nación puede asumir en forma aislada los desafíos interconectados que presenta el cambio climático, y se necesita de la cooperación mundial para mejorar la eficiencia energética y desarrollar nuevas tecnologías.

El informe detalla que las mejores prácticas y las tecnologías actuales de bajo nivel de carbono podrían reducir el consumo de energía en forma significativa, lo cual generaría un ahorro de dinero. Por ejemplo, es posible recortar el consumo de energía en la industria y el sector energético entre un 20% y un 30%, con lo cual se contribuye a reducir la huella de carbono sin por ello sacrificar el crecimiento.

Asimismo, muchos de los cambios destinados a disminuir las emisiones de los gases de efecto invernadero también generan beneficios importantes en la sustentabilidad ambiental, salud pública, seguridad energética y ahorros financieros. Por ejemplo, al evitar la deforestación se preservan las cuencas hidrográficas y se protege la biodiversidad, además de que los bosques pueden utilizarse eficazmente como sumideros de carbono.

Para solucionar el problema del clima se requiere de una transformación de los sistemas energéticos del mundo en las décadas venideras. Se necesitarán inversiones en investigación y desarrollo del orden de 100 mil a 700 mil millones al año, un gran aumento con respecto a la modesta cifra de 13 mil millones anuales de fondos públicos y de 40 mil millones a 60 mil millones anuales de fondos privados que actualmente se invierten.

El 26 de marzo, los expertos del Banco Mundial Walter Vergara y Marianne Fay presentarán al público paceño el Informe sobre el desarrollo mundial en 2010.

Con datos de Prensa Latina.