En camino a la Conferencia Mundial de los pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra en abril y la COP16 en México, solicitamos a  las organizaciones respaldar la Declaración Tiempo de Ser Audaces Post-COP 15 “POST-COP15 TIME TO BE BOLD Declaration

Actualmente nos encontramos en la cúspide de los períodos más sombríos, enfrentándonos con el punto cero de un colapso sistémico. Es hora  de ser audaces. No más promesas.

Para sumarse al apoyo,  su organización deberá enviar un correo electrónico a openyoureyes@sympatico.ca, indicando el nombre de su organización y el país así como el nombre y cargo de la persona con la firma de la autoridad competente.

En solidaridad,

Joan Russow, PhD | Global Compliance Research Project

Cory Morningstar | Canadians Action on Climate Change

Climate Justice Groups – Ver anotaciones hasta la fecha (abajo de la declaración) y en línea en: www.timetobebold.wordpress.com

Para inscribirse de manera particular:

http://www.thepetitionsite.com/1/post-cop15-time-to-be-bold

POST COP15 | ES HORA DE SER AUDACES

“Una de las pruebas más verídicas de integridad es el rechazo contundente a verse comprometido” Chinua Achebe.

  Escritor nigeriano

Qué podría haber sucedido.

El 17 y 18 de diciembre en la COP 15 de 2010, los jefes de estado realizaron presentaciones a la Plenaria. La mayoría de los jefes de estado fueron exhortados por la comunidad mundial a mantener el incremento de la temperatura por debajo de 1,5 grados. Trágicamente, quedó claro en la COP 15 que las demandas de la mayoría de los estados fueron ignoradas. El 7 de diciembre, Papua Nueva Guinea había propuesto que, en lugar de descender al mínimo común denominador, las partes deberían buscar un consenso para retroceder a un 75%. Desafortunadamente, esta propuesta fue concisamente descartada por el Presidente.Si se toma en cuenta que el G-77 representa  a 130 estados en desarrollo, incluyendo algunos estados con zonas costeras o pequeños estados insulares que no formaban parte del G-77 y, algunos de los estados miembros de la Unión Europea, es posible que más del 75% de los firmantes de  la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), hubiesen estado dispuestos a firmar y ratificar un sólido acuerdo jurídicamente vinculante. Por una parte, se podría argumentar que tal acuerdo hubiese sido irrelevante, si los mayores productores de gases de efecto invernadero no lo hubiesen firmado. Por otra parte, los ciudadanos de los principales estados productores de gases de efecto invernadero podrían haber utilizado un acuerdo jurídicamente vinculante para presionar a sus gobiernos a comprometerse en mayores reducciones de emisiones; los estados signatarios del nuevo protocolo, podrían haber forzado a los estados delincuentes a cumplir, ya sea a través del Tribunal Internacional de Justicia, o a través de un Tribunal Internacional de Justicia Climática creado específicamente en el marco de la CMNUCC para abordar el incumplimiento de las obligaciones internacionales en virtud de la CMNUCC. La COP16, en México, debe respetar las exigencias de la mayoría.

Qué debe suceder

Afirmamos que:

La Convención está ratificada por 192 países que representan casi la totalidad de la composición universal. Instituye un apoyo casi universal y su legitimidad es incuestionable. Por lo tanto, todos los signatarios de la Convención están legalmente comprometidos a cumplir con la obligación reflejada en el artículo 2 que dice: “la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, deben estar a un nivel que impida las interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático.

El respeto de la ciencia emergente, y otros informes.

Como una forma de cumplir con esta obligación, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) deberá rectificar el hecho de que el militarismo, como importante contribuyente de las emisiones de efecto invernadero haya sido excluido de las deliberaciones del IPCC. Estas emisiones deberán estar incluidas en la evaluación de la contribución de  emisiones de CO2 de cada gobierno. Otra forma de cumplimiento es respetar la ciencia emergente, incluyendo las evaluaciones científicas desde la COP 15, del IPCC, de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), y de los datos que surgen de otras organizaciones internacionales. En la COP 15, un representante del IPCC afirmó que con un incremento de 2 grados, los pobres, los excluidos y los vulnerables no sobrevivirían. Sin embargo con un incremento de 1,5 grados existe la posibilidad de que sobrevivan. Los informes de la OMM indicaron que las temperaturas estaban elevándose más rápidamente, que los incidentes relacionados con el clima eran más intensos, y que la sequía estaba avanzando de manera más extensa que lo previsto. La ciencia emergente indica que la crisis global climática es mucho más apremiante de lo que se expresó en el informe de la IPCC en 2007 el cual se basó en datos hasta el año 2005.

Además, parece que el Informe de 2007 del IPCC trabajó dentro de las proyecciones con un nivel de confianza del 90 por ciento, que se acerca a la exigencia de certeza científica absoluta; esta práctica constituye una violación al principio de precaución que afirma que, donde exista una amenaza al cambio climático, la falta de certeza científica absoluta no debería usarse como pretexto para posponer medidas que prevengan la amenaza. Si el IPCC hubiese considerado explícitamente los riesgos de altas temperaturas traspasando los límites de un nivel de confianza del 90 por ciento, el derretimiento dinámico de Groenlandia,  las capas de hielo de la Antártida, y las respuestas no lineales a los conductores de los cambios climáticos hubiesen permitido a los estados tener mucha más claridad en cuanto a la urgencia extrema de la crisis climática.

Tomar en consideración la degradación terrestre del Ártico y el permacongelamiento submarino.

El IPCC excluyó los eventos no lineales que podrían dar lugar a incrementos más rápidos de temperatura o un aumento en el nivel del mar. Quizá uno de los hallazgos más recientes y aterradores es que la degradación del Ártico terrestre y el permacongelamiento submarino están liberando grandes cantidades de metano, que se han congelado como hidratos de metano (Canadell y Raupach 2009). La liberación de los hidratos de metano no fue considerada en el informe AR4 en la COP15. Sin embargo, información reciente indica que: (i) grandes cantidades de metano están congeladas en  los hidratos de metano del Ártico, (ii) las plataformas continentales contienen la mayor cantidad de metano, y estos son emitidos con mayor frecuencia,  a medida que el permacongelamiento se derrite, (iii) El permacongelamiento submarino está ya liberando metano, y (iv) existe una reacción positiva sobre la liberación  de metano en la medida que los hidratos de metano aumenten en volumen al desestabilizarse por un incremento en la temperatura, conllevando a una abrupta liberación de metano en la atmósfera. Una vez emitido, el metano podría acelerar el calentamiento global, al retener la radiación del calor de la tierra  20 veces más que el gas de efecto invernadero, dióxido de carbono. El informe de 2005 del NCAR encontró que prácticamente los 11 pies de permacongelamiento alrededor del mundo podrían desaparecer a finales de este siglo. (MIT)

Las emisiones de metano del permacongelamiento del ártico aumentaron en un 31% a partir de 2003-07. El IPCC afirma que las emisiones de metano tienen setenta veces más potencia de calentamiento que el CO2 en más de veinte años. Las emisiones de metano permanecen en la atmósfera cerca de 12 años y tienen 100X de calentamiento de CO2 por los primeros diez años en la atmósfera. Tanto el permacongelamiento como los hidratos de metano tienen el doble de la cantidad de carbono que tiene la atmósfera. La inmovilización adicional de metano almacenado podría causar la liberación abrupta de metano e imprevisibles consecuencias climáticas (Shakhovas).

Tomar en consideración la acidificación de los océanos

La acidificación de los océanos provocada por las emisiones de CO2 es la más alta en 20 millones de años, es tres veces mayor y aumenta a un ritmo 100 veces más rápido que en los últimos 800.000 años (NOAA), lo cual es  catastrófico para el mundo de los arrecifes de coral y para  los ecosistemas marinos.

Comprometerse con los objetivos necesarios.

El cambio climático y sus graves consecuencias adversas sobre la Tierra y la humanidad es uno de los temas más apremiantes de nuestros tiempos. Debido a la urgencia mundial, existe una obligación legal para detener el aumento de la temperatura y reabsorber las emisiones con el fin de mantener la temperatura a menos de 1 ° C por encima de los niveles preindustriales, y las partes por millón a 300 ppm. Aunque en la actualidad se ha dado un aumento de entre 0,7 ° C – 0,8 ° grados C por encima de los niveles preindustriales, el incremento del  nivel a un 1 ° C, es actualmente reconocido como el punto en el que los sistemas mundiales sobre la tierra, el agua y el aire estarían tan afectados como para crear irreversibles ciclos viciosos de retroalimentación y desestabilizar  múltiples ecosistemas y  sociedades humanas. Se deben imponer plazos estrictos, de manera que las emisiones mundiales a nivel general comiencen a revertirse a partir de 2010. Para permanecer por debajo del peligroso nivel de 1 ° C, los estados miembro de las Naciones Unidas deben comprometerse a eliminar entre 1105.62GTCO2 y 1842GT de CO2 de la atmósfera para el año 2050 empezando en 2010. Esto debe hacerse a través de métodos socialmente equitativos y ambientalmente sanos y salvos. Sólo en el caso de eliminar completamente las emisiones podría estabilizarse la concentración atmosférica de CO2 a un nivel constante (IPCC 2007). Debería existir un objetivo global del 30% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2015,  50% en 2020, 75% en 2030, 85% en 2040 y 100% en 2050, mientras se respeta el principio de precaución (Principio 15 – Preámbulo de la Declaración de Río, – CMNUCC), el principio de equidad intergeneracional (acordado en numerosos instrumentos internacionales, como en la Convención de las Naciones Unidas sobre la Protección de Patrimonio Cultural y Natural), el principio de responsabilidad diferenciado (principio 7 de la Declaración de Río, y en CMNUCC) y el principio de la huella ecológica (acordado por todos los Estados en Hábitat II, 1996).

Subvencionando soluciones reales.

Los estados deben poner fin a la subvención y a la  financiación de la industria de combustibles fósiles y otras industrias insostenibles que promueven falsas soluciones, tal como la nuclear, la ingeniería genética, los biocombustibles y los proyectos hidroeléctricos destructivos para el medio ambiente. Los mercados de carbono y los mecanismos basados en el mercado (anexo 1, del Protocolo de Kyoto) han demostrado ser ineficaces y un fracaso total, por lo que deben ser abandonados. Los estados deben establecer un programa de transición justo y equitativo para un empleo socialmente equitativo y ecológicamente sano. Los estados deben también impedir a otros estados la transferencia de actividades o sustancias que sean perjudiciales para la salud humana o el medio ambiente (Principio 14, Declaración de Río). Los estados deben prescindir de la dependencia del automóvil, y promover la seguridad de los sistemas de tránsito público ecológicamente sensatos. Debe establecerse un principio justo y equitativo para una transición hacia un desarrollo socialmente equitativo, y ambientalmente racional.

Garantizar la biodiversidad y los derechos indígenas.

En 2010, año Internacional de la Biodiversidad, todos los estados miembro de las Naciones Unidas deben firmar y ratificar la Convención sobre la diversidad biológica y aplicar la legislación necesaria para garantizar su cumplimiento. Todos los estados deben poner fin con la deforestación, preservar los bosques y proteger la biodiversidad, así como reconocer los procesos vitales de los bosques que han tenido lugar durante millones de años, de los cuales dependen los pueblos indígenas. Todos los Estados deben adoptar la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y promulgar la legislación necesaria para garantizar su cumplimiento.

Los estados deben tratar de asegurar y respetar los saberes indígenas. Se deben otorgar generosos subsidios para ayudar a la conversión global de la ganadería industrial a orgánica, en base a una agricultura de pequeña escala rica en biodiversidad. La producción intensiva de ganado y la producción intensiva de alimentos para el ganado contribuyen en la deforestación masiva y en la pérdida de la biodiversidad. Conservar  la biodiversidad, así como alimentar a la humanidad deben ser una prioridad mundial en el mantenimiento de las granjas de cría de ganado  y la producción de bio-combustible.

Re-examinar la REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación).

El programa de REDD debe tener una participación estatal universal, consolidando al sector público y no así al privado. Se ha informado que habrá una reunión en Noruega concerniente al programa de REDD: mientras que la REDD es un programa de las Naciones Unidas en virtud del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), únicamente aquellos estados que han firmado o sido obligados a firmar el ‘Entendimiento’ de Copenhague, fueron invitados a participar en las deliberaciones de Noruega. El programa de REDD de la ONU, es un FONDO de las Naciones Unidas y debe involucrar la participación de todos los estados.

En 1996, en Hábitat II, todos los estados se comprometieron a asegurar que todas las compañías, comprendidas las corporaciones internacionales, cumplan con los acuerdos internacionales incluyendo los acuerdos ambientales. Estos, incluirían la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UFCCC por sus siglas en inglés) y el Convenio sobre Diversidad Biológica. Se han otorgado concesiones en los bosques de los estados en desarrollo y en tierras a corporaciones transnacionales, para registrar o establecer plantaciones de bio-combustible, violando el Convenio sobre Diversidad Biológica. El programa de REDD debe establecer programas de estado y no ser utilizado para otorgar créditos de carbono a las transnacionales bajo el plan de la REDD. Todos los estados desarrollados, en los que están registradas las transnacionales, deben  ser forzados a revocar los privilegios de las corporaciones transnacionales previamente mencionadas, por haber violado las obligaciones estatales bajo el Convenio de Biodiversidad. Si los estados desarrollados no cumpliesen con, los estados en desarrollo deben impulsar la expropiación de dichas corporaciones. Además, los fondos de las Naciones Unidas deberían ser utilizados para otorgar dinero al estado, para la conservación de los bosques, el uso de los pueblos indígenas y el  desarrollo ambiental y socialmente equitativo de las comunidades locales.

Reconocer las causas del cambio climático.

Se debe reconocer que lo que más contribuye a causar y agravar el cambio climático son los desperdicios y el sobre-consumo; la causa raíz es el capitalismo corporativo, un modelo destructivo, centrado en el individualismo, en la acumulación de riqueza y en los beneficios corporativos. Históricamente, el 75% de las emisiones han sido causadas por los estados que representan el 20% de la población.

“En manos del capitalismo, todo se convierte en mercancía: el agua, el suelo, el genoma humano, las culturas ancestrales, la justicia, la ética, la muerte… y la vida misma. Todo, absolutamente todo, puede ser comprado y vendido bajo el capitalismo. Incluso el mismo ‘cambio climático’ se convirtió en un negocio. (Propuesta boliviana en la COP 15)

Reemplazar el PIB con un sistema para evaluar el bienestar

El sistema defectuoso del Producto Interno Bruto (PIB), debe ser reemplazado. Es necesaria una nueva forma de medición que refleje la calidad de vida para el siglo XXI. El respeto por la integridad, la capacidad de adaptación y la esencia de la integración entre la humanidad y la naturaleza dentro de un marco ético de conservación y preservación, deben ser las bases para una nueva economía.

“Los países en desarrollo que no son responsables por la contaminación histórica, deben preservar el espacio necesario para implementar una forma de desarrollo alternativa y sostenible, que no repita los errores de la salvaje industrialización que ha conducido a la situación actual. Para garantizar este proceso, como previo requisito los países en desarrollo necesitan de financiamiento y transferencia de tecnología”. (Propuesta  boliviana en la COP 15)

Abordar la deuda climática, la financiación y la transferencia de tecnología

Los estados miembro que tienen una gran emisión histórica, deben reconocer su deuda de emisiones a los países en desarrollo. Para abordar la deuda de emisión, los estados desarrollados deben; (i) cancelar la deuda existente a los países en desarrollo, (ii) poner en práctica el antiguo compromiso de destinar un 7 % del PIB como Asistencia al Desarrollo de Ultramar (ODA por sus siglas en inglés), y (iii) asegurar nuevos fondos para compensar al cambio climático, lograr un desarrollo socialmente equitativo y ambientalmente sano y salvo, y transferir tecnología a través de fondos públicos. Finalmente, (iv) por encima de todo, los estados desarrollados deben compensar específicamente a los pueblos indígenas.

Se debe establecer una institución financiadora que asegure flujos de financiamiento directamente destinados a niveles regionales y a comunidades locales. Este tipo de fondo podría ser denominado como el Fondo para la Implementación de la CMNUCC, y financiar el desarrollo, la promoción y la transferencia de energía renovable socialmente equitativa y ambientalmente sana y salva, el transporte, la agricultura y la silvicultura. Esta tecnología debe darse en el dominio público y no debe verse comprometida por patentes privadas.

Transferencia de tecnología a los países en desarrollo

La administración del fondo debe realizarse con la plena participación de todos los estados miembro de las Naciones Unidas. Este fondo reemplazaría al Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés), como principal fuente de financiamiento para la UNFCCC. Los fondos ya no deben ser distribuidos por las Instituciones de Bretton Woods, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Ya pasó el momento para rescatar a los  bancos o a las cooperaciones no sostenibles e imponer los Programas de Ajuste Estructural (PAE).

Renunciar a la guerra y reasignar los gastos militares

Todos los países miembro deben renunciar a la guerra y reasignar los gastos militares. Nótese que ya en 1976, todos los estados acordaron lo siguiente: “Los residuos y el uso indebido de armamentos y otros recursos de guerra deberían evitarse. Todos los países deberían realizar un compromiso firme para fomentar  el desarme completo y general, bajo un control internacional estricto y eficaz. Una parte de los recursos liberados debería utilizarse para lograr una mejor calidad de vida humana, especialmente para los pueblos de los países en desarrollo” (II, 12 Hábitat I, 1976). Posteriormente, todos los países realizaron un compromiso en la  Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992 para reasignar los gastos militares (Capítulo 33, Agenda 21). En el contexto del presupuesto militar anual actual de 1.7 trillones, es inconcebible la propuesta de financiamiento determinada por los estados desarrollados en el ‘Entendimiento’ de Copenhague. Para abordar con seriedad el tema de cambio climático y sus consecuencias adversas, presentes y futuras, todos los estados deben comenzar a transferir al menos un 50% de su presupuesto militar.

Garantizar los derechos humanos fundamentales

El cambio climático quebrantará los derechos humanos fundamentales, tales como los derechos sociales, económicos y culturales, civiles y políticos, derechos de la mujer, del trabajo, derecho a la educación, al agua potable y tratamiento de aguas residuales y el derecho al acceso universal a un sistema de salud financiado públicamente. El cambio climático dará lugar a la discriminación por diversos motivos como los raciales. Todos los estados deben promulgar la legislación necesaria para cumplir con sus obligaciones, efectuada a través de instrumentos de Derechos Humanos.

Asegurar derechos legales para la Madre Tierra

Al garantizar los derechos humanos en el siglo XXI, los estados deben reconocer que la Madre Tierra también tiene derechos. Asimismo, los estados deben, en conjunto avalar la propuesta boliviana para una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, y restaurar la armonía con la naturaleza. Esta declaración se basa en los compromisos internacionales realizados en la Carta Mundial de la Naturaleza en 1982; una disposición relevante se encuentra en el preámbulo, tal como se muestra a continuación: “convencido de que cada forma de vida es única y que merece respeto independientemente de su valor para el hombre (seres humanos) y que, para conceder tal reconocimiento a otros organismos, el hombre (la humanidad) debe ser guiado por un código moral de acción”.

Esta carta fue adoptada por todos los estados a excepción de los Estados Unidos. Con el fin de asegurar el valor inherente a la  vida y a la naturaleza más allá del propósito humano y, para salvar a la humanidad y a nuestra Madre Tierra, todos los estados deben promover, proteger y defender estos derechos, a nivel regional, nacional e internacional.

Buscar la Interdependencia

Los estados deben tratar de generar un sentido global de interdependencia y de responsabilidad compartida para el bienestar de todas las formas de vida y del mundo viviente, respetando las tres leyes de la ecología; I)que todas las formas de vida son interdependientes; ii) que la estabilidad (unidad, seguridad, armonía, unión) de los ecosistemas es dependiente de su diversidad (complejidad), y (iii) que todos los recursos (alimento, agua, aire, minerales y energía) son finitos y que no existen límites para el desarrollo de todos los sistemas vivientes. Los estados deben reconocer que si las implicaciones lógicas de estas leyes son ignoradas, la destrucción de la Tierra conllevará, inevitablemente, a la destrucción de la humanidad y al colapso del ecosistema global. Los estados deben comprometerse con el desarrollo y la formación de una ética global, en la que la  humanidad esté interconectada con la naturaleza.

AVALADO POR LAS SIGUIENTES ORGANIZACIONES:

Canadians for Action on Climate Change | canadianclimateaction.wordpress.com | Canada

Climate Justice – London | Canada

Council of Canadians – Peterborough Chapter | Canada

Democracy Unlimited | USA

EarthPeoples

Global Compliance Research Project | climatechangecopenhagen.org | Canada

Greenspiration | Canada

Helen Caldicott Foundation for a Nuclear Free Planet

Niger Delta Women’s Movement for peace and Development | Africa

Pacific Indigenous Peoples Environment Coalition | Aotearoa [New Zealand]

People for Peace | Canada

The Gaia Group | Canada

The Latin American-Canadian Solidarity Association | Canada

The Pan African Climate Justice Alliance (PACJA) | Africa
Science for Peace | Canada

Society for Threatened Peoples International

Taiwan Environmental Protection Union | Taiwan

Individuals

William Rees, Canada

*William Rees es el autor del concepto “huella ecológica” (ecological footprint) y el co-desarrollador del método. Igualmente es miembro del Instituto Post Carbono (Post Carbon Institute) y co- investsigador del Proyecto de Integridad Global (Global Integrity Project), apuntado a definir los requerimientos ecológicos y políticos para la preservación de la biodiversidad.

Helen Caldicott, Australia

*Dra. Caldicott. Fundó el Instituto de Investigación de Políticas Nucleares basadas en los Estados Unidos (US-based Nuclear Policy Research Institute (NPRI)), el cual evolucionó en  ‘Beyond Nuclear’, en el que la Dra Caldicott es la Presidenta Fundadora. Ella ha sido nominada para el Premio Nobel de la Paz y es también miembro de la Junta Internacional de Asesoramiento Científico (International Scientific Advisory Board) que asesora al Primer Ministro de España, Zapatero.

Para sumarse al apoyo,  su organización deberá enviar un correo electrónico a openyoureyes@sympatico.ca, indicando el nombre de su organización y el país así como el nombre y cargo de la persona con la firma de la autoridad competente.
timetobebold.wordpress.com