PRE CONFERENCIA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIO CAMPESINOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DE BOLIVIA SOBRE  CAMBIO CLIMÁTICO Y DERECHOS DE LA MADRE TIERRA

(Cochabamba, 29 y 30 de marzo del 2010)

Las y los representantes de las organizaciones de: Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”,  (CNMCIOB “BS”), Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (CONAMAQ), Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), Central Obrera Boliviana (COB), y otros participantes la mesa de Nº 3 de los DERECHOS DE LA MADRE TIERRA:

Siendo la Madre Tierra un ser vivo, del cual todas las formas de vida animadas e inanimadas somos parte, y consientes de sus bondades para vivir bien–en salud plena-, asumimos la responsabilidad y el rol generacional de cultivar equilibrios y armonías en nuestra vida y para con nuestra Madre Tierra.

Convocamos al mundo a recuperar nuestra esencia  espiritual ancestral y a despertar una conciencia comunitaria y universal de vida, practicando y generando:

–       El reconocimiento y respeto a los derechos de la Madre Tierra.

–       Acciones de vida cotidiana en comunidad, equilibrio y armonía con nuestra Madre tierra.

–       Recuperar la salud de nuestra Madre Tierra para la humanidad, practicando los principios y valores de salud de nuestros pueblos originarios ancestrales y practicando acciones ancestrales reconociendo y respetando nuestras formas de vivencia propias de los pueblos indígenas entorno a la Madre Tierra.

–       Acciones cotidianas ancestrales reconociéndonos como hermanas y hermanos y el deber de cuidar a la Madre Tierra para vivir bien.

Planteamos a los pueblos, naciones, estados y gobiernos de todo el mundo el siguiente Proyecto de Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra

Preámbulo                                                                      

Nosotros, los pueblos y naciones del mundo:

Considerando que todo y todos somos parte de un sistema y una comunidad interdependiente e interrelacionada;

Reconociendo con gratitud que la Madre Tierra es fuente de vida, nos alimenta y nos enseña y provee todo lo que necesitamos para vivir bien;

Convencidos que la Madre Tierra es una comunidad indivisible de seres diversos  e interdependientes con los que los pueblos y naciones del mundo compartimos el mismo destino;

Reconociendo que el ser humano bajo el sistema capitalista de depredación, explotación, abuso, contaminación a la Madre Tierra han causado gran destrucción, degradación y alteración de la armonía con la naturaleza colocando en riesgo la VIDA como hoy la conocemos producto de fenómenos como el cambio climático;

Convencidos de que en un sistema interdependiente no es posible reconocer derechos solamente a la parte humana sin provocar un desequilibrio de todo el sistema;

Constatando que para garantizar los derechos humanos es necesario  reconocer y garantizar los derechos de la Madre Tierra y restablecer la armonía con la naturaleza;

La Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra como propósito común por el que todos los pueblos y naciones del mundo, sin importar sus diferencias económicas, sociales, religiosas y culturales deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan mediante la enseñanza, la educación, y la concientización, el respeto a estos derechos y aseguren, con medidas y mecanismos progresivos de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, entre los pueblos y naciones de los Estados Miembros.

Artículo 1

La madre tierra es un sistema vivo.

La Madre Tierra articula todo para reproducir la vida. La Madre Tierra es una comunidad indivisible, auto-regulada, de seres interrelacionados que se definen por su relación con el sistema como un todo.

Los derechos fundamentales de la Madre Tierra derivan de la misma fuente de existencia y son inherentes a todos los seres, por lo tanto son inalienables e inviolables.

Todos los componentes que integran el sistema de la Madre Tierra tienen derecho a todos los derechos fundamentales reconocidos en esta Declaración, sin distinción de ningún tipo, sin discriminación alguna, como puede ser entre seres orgánicos e inorgánicos, especies, origen, uso para los seres humanos, o cualquier otra condición.

Así como los seres humanos tienen derechos, todos los componentes de la Madre Tierra también tienen derechos que son específicos a su condición y apropiados para su rol y función dentro de los sistemas en los cuales existen.

Los derechos de cada parte del sistema están limitados por los derechos de las otras partes en la medida de lo necesario para mantener la integridad, equilibrio y salud del sistema en el que conviven.

I
DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA MADRE TIERRA

Artículo 2

Derecho a la vida.

Artículo 3

Derecho a ser respetada, conservada, protegida y cuidada.

Artículo 4

Derecho a la regeneración de su biocapacidad y a la continuación de sus ciclos, estructuras y procesos vitales. Derecho a que se respeten sus procesos esenciales. Cada organismo, de acuerdo a su naturaleza, tiene un lugar y papel fundamental en la naturaleza que debe ser respetado para el funcionamiento adecuado del sistema.

Artículo 5

Derecho a mantener su identidad e integridad como entidades diferenciadas, auto-reguladas e interrelacionadas.

Artículo 6

Derecho al agua como fuente de vida.

Artículo 7

Derecho al aire limpio.

Artículo 8

Derecho a la salud integral.

Articulo 9

Derecho a no ser contaminada, a estar libre de la polución, de desechos tóxicos y radioactivos, a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura  amenazando a su integridad o funcionamiento vital y saludable.

Artículo 10

Derecho a no sufrir la destrucción que provocan las guerras y las armas nucleares y químicas.

Artículo 11

Derecho a la vida en armonía. La Madre Tierra y todos los que la integramos debemos vivir en equilibrio unos con otros de acuerdo con su naturaleza.

Artículo 12

Derecho a una reparación justa por las violaciones del ser humano a sus derechos reconocidos en esta Declaración.

II
DEBERES Y OBLIGACIONES FUNDAMENTALES DE LOS SERES HUMANOS CON LA MADRE TIERRA

Artículo 13

Los seres humanos y los Estados parte tienen la responsabilidad de evitar actuar en violación de esta Declaración y deben:

1.  promover el reconocimiento, aplicación y ejecución de los derechos y obligaciones establecidos en esta Declaración;

2. no afectar los derechos de la Madre Tierra a través de acciones humanas;

3.  asegurar de que la búsqueda del bienestar humano contribuya al bienestar de la Madre Tierra, ahora y en el futuro;

4. elaboración y aplicación efectiva de normas y leyes para la defensa, protección y conservación de la Madre Tierra;

5. proteger, restaurar y conservar la integridad de los sistemas ecológicos;

6. obligación de no causar interrupciones perjudiciales para los ciclos, procesos y equilibrios ecológicos vitales, que comprometan la viabilidad genética y supervivencia contínua de las especies;

7. garantizar que los daños causados por violaciones humanas de los derechos fundamentales consignados en la presente Declaración se rectifique y que los responsables rindan cuentas para restaurar y preservar la integridad y el funcionamiento saludable de los componentes afectados de la Madre Tierra como el todo;

8. permitir y garantizar a las personas defender los derechos de la Madre Tierra y de sus diferentes componentes;

9. garantizar las medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales;

10. promover sistemas de producción, protección y consumo en armonía con la Madre Tierra para vivir bien;

11. garantizar  la paz para preservar la integridad de la naturaleza y el equilibrio con la Madre Tierra;

12. gestión y manejo equilibrado, responsable y no sobreexplotación de los recursos naturales;

13. promover y recibir educación integral respecto a la Madre Tierra y a cómo vivir de acuerdo a esta Declaración;

14. expresar su reconocimiento a la Madre Tierra según sus usos y costumbres;

15. garantizar a todo ser vivo de la Madre Tierra, cualquiera que sea su especie, el bienestar y a vivir libre de tortura, trato cruel, maltrato y/o castigo.

Artículo 14

Nada en esta Declaración podrá ser interpretado de modo que se restrinja el reconocimiento de otros derechos, libertades y obligaciones fundamentales de todos los seres o de cualquier ser en particular.