El agronegocio y su práctica de sobre-explotación de la tierra genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) de varias categorías aportando entre el 45% y 57% de las emisiones a nivel global, hecho que hace del rubro un importante factor del cambio climático. Este importante porcentaje de GEIs es además producido en su mayoría en los países desarrollados y una gran parte del restante se produce para satisfacer las necesidades de consumo agropecuario de estos mismos países.

La lógica mercantilista del agronegocio desatiende el derecho a una alimentación equilibrada alentando prácticas que producen el cambio climático, el cual es un importante factor que afecta negativamente a la soberanía alimentaria pues hace cada vez más difícil la disponibilidad y acceso a los alimentos, y la estabilidad de producción. Lastimosamente, las propuestas técnicas que hasta ahora se han ido proponiendo como soluciones, se han orientado a agravar más el problema y las agriculturas más ecológicas y respetuosas de la Madre Tierra que han demostrado ser una opción que tiende a enfriar el planeta de manera significativa, hasta ahora no han sido consideradas y, peor aún, han sido destruidas por el modelo del agronegocio vigente.Entonces, ¿cuál es el impacto del cambio climático en los sistemas de producción, la biodiversidad agrícola y, a su vez, la soberanía alimentaria? ¿Cómo podemos cambiar la lógica mercantilista y sobre-explotadora de la Madre Tierra embanderada por el agronegocio, que no reconoce el derecho humano a una alimentación equilibrada y que destruye otras prácticas y modelos de agricultura que aportan a mitigar el cambio climático? ¿Cómo recuperar y fortalecer las formas de agricultura y consumo local, ecológico y respetuoso de la Madre Tierra que aportan a solucionar el cambio climático? ¿Cómo mitigar el cambio climático a través de cambios en el modelo agrícola, garantizando la soberanía alimentaria de los pueblos y los derechos propios a la Madre Tierra?

Este grupo tiene el objetivo de analizar la problemática actual del agronegocio y el cambio climático para culminar una propuesta de agricultura basada en la soberanía alimentaria que priorice los derechos del ser humano a una alimentación equilibrada y los derechos de la Madre Tierra, para enfrentar el cambio climático.

Objetivos del grupo en términos de debate y producto

Analizar el impacto del agronegocio y las propuestas de agricultura ecológica, complementarias con la Madre Tierra, en la crisis alimentaria y de cambio climático.

Analizar la incidencia del cambio climático en la crisis alimentaria.

Analizar la incidencia del cambio climático en el ciclo hidrológico y productivo.

Evaluar las propuestas tecnológicas que se han presentado en el marco de las negociaciones internacionales sobre el clima ligadas a la agricultura.

Elaborar una propuesta de agricultura basada en la soberanía alimentaria que priorice los derechos del ser humano a una alimentación equilibrada y los derechos de la Madre Tierra, para enfrentar el cambio climático.

Principales cuestiones a discutir por el grupo 

  • ¿Cuál es la incidencia que ha tenido el agronegocio y el actual sistema mundial de alimentos basado en una visión mercantilista, en la generación de gases de efecto invernadero y en la inseguridad alimentaria?
  • ¿Cuál es la incidencia del sistema de consumo desmedido y no responsable de alimentos en la generación del cambio climático?
  • ¿Qué riesgos representan nuevas tecnologías, como transgénicos, cultivos “resistentes al clima”, semillas suicidas (Terminator), biología sintética, geoingeneiría, agrocombustibles de segunda generación y otras propuestas que se presentan como “soluciones técnológicas” al cambio climatico?
  • ¿Cuál  es el impacto del cambio climático en el ciclo hidrológico y cómo afecta esto en el ciclo productivo?
  •  ¿Cuáles son las propuestas relacionadas a agricultura que se han presentado como respuesta al cambio climático en los foros de la comunidad internacional y particularmente en el marco del Convenio Marco de Cambio Climático?
  • ¿Qué significa meter a la agricultura y suelos como “sumideros de carbono” en el comercio de carbono?
  • ¿Sirven estas propuestas como respuesta para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero? ¿Qué impactos tendrán en el futuro?
  • ¿Cuáles son las potencialidades de las agriculturas campesinas /indígenas centradas en prácticas agroecológicas, en el cuidado del suelo, el agua y las semillas, la diversidad de cultivos y otros aspectos como el consumo responsable de alimentos, para responder al cambio climático y alimentarnos? ¿Qué papel tiene la agricultura urbana, familiar y comunitaria?
  • ¿Cómo deberían enmarcarse estas propuestas en las futuras negociaciones internacionales sobre cambio climático?
  • ¿Cuáles son las amenazas del cambio climático para la soberanía alimentaria de la población local y mundial?
  • ¿Cómo lograr, a través de la solución al cambio climático, el derecho universal a una alimentación equilibrada, adecuada y saludable?
  • ¿Cuáles  son las amenazas del cambio climático para la producción agrícola?

Antecedentes

 1.            El agronegocio y su impacto en el cambio climático

 La agricultura industrial es aquella que se ha generalizado en el mundo como el modelo agrícola a seguir. Lastimosamente, lo ha hecho desde una perspectiva de producción orientada al mercado y no así a satisfacer las exigencias de alimentación del ser humano y de equilibrio de la Madre Tierra. Así, el agronegocio es el centro motor de la producción de alimentos, desde una visión totalmente mercantil  dirigida a generar capital y a devastar otras prácticas y modelos de agricultura más equilibrados con la Madre Tierra y los derechos humanos.

Desde esta perspectiva, el agronegocio se ha convertido en una de las causas principales del cambio climático debido a sus prácticas de sobre explotación de la tierra que producen la depredación de nutrientes y materia orgánica, incitando al cambio de uso de suelos y uso excesivo de derivados petroquímicos

El aporte de gases de efecto invernadero de este tipo de agricultura va de un 45 a un 57% del total si se consideran la totalidad de emisiones del sector, desde los propios procesos agrícolas (monocultivos industriales con alto consumo energético y uso de insumos petroquímicos) a las generadas por el procesamiento y transporte, degradación de suelo, deforestación y los gases producidos por la ganadería industrial.  http://www.grain.org/biodiversidad/?id=455 

Este cálculo se basa en una gran cantidad de fuentes que están en la página http://www.grain.org/go/climatecrisisrefs  y se desglosa de la siguiente manera:

  1. Las actividades agrícolas son responsables de un 11 al 15% de GEIs.
  2. El desmonte y la deforestación causan entre un 15 y 18% de GEIs.
  3. El procesamiento, empaque y transporte de alimentos provoca entre un 15 y 20% de GEIs.
  4. La descomposición de las basuras orgánicas causan de 3 a 4% de la emisión de GEIs. www.grain.org/o/?id=95

Debido a su característica mercantil, este modelo  se orienta a controlar el mercado de alimentos mediante la limitación del acceso de los alimentos de acuerdo a la capacidad adquisitiva, convirtiendo a la buena alimentación en un bien caro. Por este motivo, responde a las necesidades y condiciones del sistema consumista que sostienen los países desarrollados, siendo esta una de las razones por la que estos países son los que más gases de efecto invernadero producen.  http://www.twnside.org.sg/title2/climate/briefings/Bonn03/TWN.BPjune2009.bonn.02.doc. Al mismo tiempo que aniquila las posibilidades económicas del acceso a alimentos, controla el mercado mediante la deconstrucción de los sistemas productivos locales. Así, se destruyen las economías locales y se desplazan campesinos e indígenas de sus territorios –quienes producen la mayor parte del alimento en los países subdesarrollados y alimentan especialmente a los pobres–. Consecuentemente, se da la pérdida de la base de nuestra alimentación y se expande la hambruna para millones de personas. http://www.grain.org/articles/?id=40

Con esto se dificultan los procesos de soberanía alimentaria que implican el derecho de los pueblos a controlar sus propias semillas, tierras, agua y la producción de alimentos, garantizando, a través de una producción agroecológica, local y culturalmente apropiada, el acceso de los pueblos a alimentos  suficientes, variados y nutritivos en complementación con la Madre Tierra y profundizando la producción autónoma de cada nación y pueblo. Y lo que sucede es lo contrario, la alimentación se ha convertido en un negocio mercantil y esta visión se está profundizando, en lugar de enrumbar la situación y luchar por el legítimo derecho universal a la alimentación equilibrada para todos.

Siendo más específicos, debemos apuntar que el cambio climático que surge de este modelo de agricultura afecta y va a seguir afectando la disponibilidad de alimentos, la accesibilidad a los mismos y la estabilidad de los sistemas de producción, y, por ende, a la salud humana. http://www.fao.org/forestry/15538-0-0.pd. De este modo, el cambio climático afecta la estabilidad de la balanza agrícola, es decir que ya no se produce la cantidad de alimentos proporcional al crecimiento poblacional y sus necesidades alimentarias en muchos de los países subdesarrollados. Cada vez hay menos tierras para producir alimentos y cada vez hay más población. Esto se da por los excesos  de  la producción agroindustrial orientada al negocio y no a la satisfacción de los derechos humanos y de la Madre Tierra. http://www.plataformaenergetica.org/system/files/cambioclimático.pdf

Tenemos por ejemplo que en los últimos 50 años, el uso masivo de fertilizantes químicos y otras prácticas insustentables de los grandes del agronegocio han causado una pérdida promedio de 30 a 60 toneladas de materia orgánica por cada hectárea de tierra agrícola, convirtiéndola en tierra infértil. http://www.grain.org/go/climatecrisisrefs

1.1.               Concentración de los medios de producción

La concentración de tierras y de los sistemas productivos, fenómeno propio de la lógica mercantil de la agroindustria, aumenta la vulnerabilidad de la población mundial ante el cambio climático. Tenemos por ejemplo que el agua está, en un 70%, en manos de dos grandes corporaciones: VIVENDI y SUEZ. Los transgénicos son parte de un paquete tecnológico que trata de insertar todos los sistemas de producción en manos de grandes corporaciones que tienen el control monopólico de las semillas, con lo que controlan el negocio agrícola. http://www.ecoportal.net/content/view/full/72084,http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/46593. 32 cadenas de supermercados controlan el 34% del mercado global de distribución de comestibles. Las 10 mayores corporaciones de agroquímicos controlan el 84% del valor del mercado de agroquímicos mundial. Finalmente, 10 corporaciones obtienen el 55% del valor del mercado mundial de semillas y controlan el 64% del mercado mundial de semillas patentadas.

1.2.               Los impactos hacia el agua

Las consecuencias del cambio climático en la capacidad productiva de la tierra están relacionados directamente con el efecto negativo de éste hacia el elemento hídrico. Tenemos por ejemplo que el cambio climático afecta los ciclos hidrológicos en tanto el agronegocio no respeta la capacidad de recarga de acuíferos por lo que se reduce la capacidad de absorción de los suelos, además que destruye fuentes de agua. Así también, se da que el 70% de agua dulce disponible es utilizada por este modelo de agricultura.

 2.            Las soluciones tecnológicas planteadas hasta ahora para enfrentar el cambio climático  apuntan a mantener el agronegocio y a anular el control del Estado

En las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático, las consideraciones sobre agricultura y pecuaria están dirigidas fundamentalmente a legitimar a la agroindustria y su lógica mercantil, como generadora de sumideros de carbono y, por lo tanto, como mitigadora del cambio climático. Lo que se alega es que los cultivos (que se desarrollan en grandes extensiones de tierra que ha sufrido un cambio de uso de suelo y que utilizan agroquímicos, y otros generadores de GEIs) extraerían y almacenarían carbono de la atmósfera; alegación totalmente contradictoria y errónea. http://www.econexus.info/pdf/Agricultura%20y%20Cambio%20Climatico%20completo.pdf

Las mismas empresas que contaminan y generan gases de efecto invernadero proponen como “soluciones” más problemas: monocultivos de biomasa para quemar y cobrar créditos de carbono (biochar), cultivos transgénicos “resistentes al clima”,  tecnología “terminator” (para hacer semillas y animales estériles en segunda generación) y otras medidas de alta tecnología y patentadas. Detrás de estas falsas soluciones se oculta un único objetivo: avanzar en la privatización de la naturaleza para lograr el control absoluto de parte de las corporaciones de los negocios agrícolas y así generar capital y controlar nuestras vidas. http://www.etcgroup.org/es/node/709

Además que con la consigna de la adaptación al cambio climático, las mayores empresas mundiales de semillas y productos agroquímicos están acumulando centenares de patentes monopólicas sobre genes de plantas, que luego pretenden comercializar como cultivos modificados genéticamente para resistir presiones ambientales tales como sequía, calor, frío, inundaciones, suelos salinos y otras. Con esto están sentando el camino para poder apropiarse de la canasta de fondos que se creará para mitigar el cambio climático y, consecuentemente, para continuar con el sistema de control de las grandes corporaciones que no permitirá un cambio sistémico que verdaderamente permita solucionar el cambio climático en un marco de el equilibrio alimentario, social, cultural y económico en el mundo. Como vemos, seguimos con la lógica del negocio. http://www.etcgroup.org/es/node/695

2.1.               Los agrocombustibles

Los agrocombustibles se promocionaron como una respuesta al cambio climático que además ofrecía un sustituto frente al próximo agotamiento de los combustibles fósiles, cuando, en realidad, llegaron para conservar la hegemonía de las petroleras y la industria automotriz.

Por un lado, la magnitud de la producción agrícola para cultivos de agroenergía provocará: escasez y contaminación del agua, degradación del suelo, agotamiento de los nutrientes y pérdida de la biodiversidad silvestre y agrícola, la ampliación de la frontera agrícola y secado de pantanales.  En este caso, no son sumideros de carbono. Y por otro, debido a su orientación al mercado, generan migración de cultivos alimenticios hacia cultivos de agroenergía, pues estos últimos generan más ganancias, afectando directamente el derecho a una alimentación adecuada y respetuosa de la identidad de los pueblos. http://www.grain.org/biodiversidad/?type=41

2.2.               Tratados de libre comercio

En el contexto del agronegocio que hemos venido exponiendo basado en la concentración del poder en algunas corporaciones, tenemos a los tratados de libre comercio que son instancias en las que se imponen importaciones sin mecanismos de control, regulación  ni planificación que le den a los estados la posibilidad de definir sus propias políticas agrícolas orientadas a mitigar el cambio climático. Muy por el contrario, a través de estos tratados se generan mecanismos de dependencia de los monopolios del agronegocio y de sus paquetes tecnológicos y productivos agrícolas, los cuales  se introducen con sus propias prácticas y lógicas mercantilistas y erosionan la autodeterminación de los países y los pueblos.

La participación del Estado en el control del agronegocio es inexistente y todas las soluciones propuestas para mitigar el cambio climático lo desestiman con la intención de dar rienda suelta a las grandes corporaciones que manejan la cadena de producción agrícola para continuar sus negociados, con lo que se hace a estos países más vulnerables a los efectos del cambio climático.

 3.            Agricultura y soberanía alimentaria con identidad para enfriar el planeta

Según lo hasta ahora anotado sabemos que es indispensable cambiar el enfoque y las prácticas del sistema de alimentación y poner los derechos humanos y los de la Madre Tierra por sobre los derechos del mercado. Mientras esto no se haga, el afán de lucro siempre justificará cualquier práctica destructora del equilibrio alimenticio del ser humano y del equilibrio del medio ambiente, alentando el cambio climático.

Para lograr mitigar el cambio climático desde la agricultura es indispensable, en primer lugar, el control estatal para que los estados puedan controlar, regular y planificar la producción alimentaria en términos de mitigación del cambio climático, para satisfacer las exigencias locales de alimentación antes que la exportación y salir de la dependencia hacia las grandes empresas que concentran la cadena de producción agrícola e imponen paquetes tecnológicos importados que incitan a la producción de GEIs.

En segundo lugar, debemos incorporar, valorizar y desarrollar técnicas agrícolas sustentables que ya existen y luchar contra la desvalorización y destrucción de las mismas. La agricultura campesina e indígena y las prácticas agroecológicas han demostrado ser insumos importantes para la solución al cambio climático. http://www.etcgroup.org/es/node/4952. Tenemos por ejemplo recientes investigaciones que muestran que recuperando materia orgánica del suelo, colocando a los mercados locales en el centro del sistema alimentario, manteniendo y recuperando las semillas nativas y criollas, deteniendo el desmonte y la deforestación y terminando con la producción concentrada de carne al tiempo que se generan sistemas diversificados que integren la producción animal y vegetal, se podría lograr una reducción de hasta tres cuartas partes de las actuales emisiones globales de gases invernadero.www.viacampesina.net/downloads/PAPER5/SP/paper5-SP.pdf También las prácticas agroecológicas campesinas e indígenas aumentan la materia orgánica promedio por hectárea, la cual permite capturar  y retener mayores cantidades de agua.

En tercer lugar, debemos enfocarnos a mejorar las prácticas productivas agroindustriales frenando su avanzada de control del mercado de alimentación y poniendo los derechos de alimentación del ser humano en primer lugar y, de modo importante, desde una perspectiva de respeto a los derechos de la Madre Tierra y de soberanía alimentaria.  

Que quede claro que una visión que priorice los derechos humanos a la alimentación también puede aportar al cambio climático si no se cambia la visión de producción basada en la destrucción de la tierra y en la producción de alimentos no nutritivos. Por esto es crucial el enfoque de la soberanía alimentaria orientado a producir en equilibrio  con la Madre tierra, alimentos nutritivos y con autonomía de los pueblos y, por ende, identidad.

Es necesario comprender que no se trata de “absorber emisiones” o aplicar nuevas tecnologías, sino recuperar una visión ecosistémica que nos permita mantener la integridad de los sistemas naturales, agrícolas y climáticos. El agronegocio debe adaptarse a esta visión y abrir espacios a otras visiones ecológicas, no a modo de apéndice del modelo agroindustrial, sino  de modo complementario, simétrico, sin imposiciones y reconociendo el tiempo de permitir a estas visiones ecosistémicas de guiar la práctica agrícola.

http://www.redes.org.uy/2007/02/27/declaracion-final-del-foro-mundial-de-soberania-alimentaria/,http://www.nyeleni.org/spip.php?article291,http://www.grain.org/biodiversidad/?id=472,www.revistapueblos.org/spip.php?article627