El Canciller del Estado Plurinacional de Bolivia, David Choquehuanca, manifestó el 8 de febrero en Conferencia de Prensa conjuntamente con los representantes de las 5 organizaciones campesinas, indígenas y originarias del Pacto de Unidad, que Bolivia está muy preocupada por los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero que los países desarrollados están haciendo llegar en el marco del llamado “Acuerdo de Copenhagen”. Choquehuanca dijo :”Los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero que los países desarrollados están comunicando van a hacer que el incremento de la temperatura sea superior a los 3 grados centígrados, algunos expertos dicen que llegaran casi a los 4 grados centígrados. La situación es muy grave. Un incremento de la temperatura superior a 1 grado centígrado significa la desaparición de nuestros glaciares en los Andes y el hundimiento de varias islas y zonas costeras.”

Para el Canciller de Bolivia  el pedido en la Conferencia de Copenhagen era que para 2020 las reducciones de gases de efecto invernadero fueran de un 40 % o más, tomando como bases las emisiones de gases de efecto invernadero de 1990. Ahora las cifras que han hecho conocer los países históricamente responsables por el calentamiento global son en promedio del 12% al 18 % para el 2020 según diferentes fuentes.

“Esta forma de comunicar los compromisos muestra claramente que el mal llamado Acuerdo de Copenhagen es un retroceso frente al Protocolo de Kioto.” manifestó Choquehuanca “En el protocolo de Kioto todos teníamos que definir primero un objetivo común de reducción de gases de efecto invernadero y luego los países desarrollados del Anexo 1 del protocolo de Kioto debían hacer compromisos de reducción que nos llevaran a ese objetivo. Ahora la metodología que plantea el Acuerdo de Copenhagen es que cada país desarrollado anote lo que va a hacer sin que ello guarde relación con la meta común.”

“Lo que está ocurriendo con los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero de los países desarrollados refuerza la necesidad de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra.”  Y concluyó el Canciller: “Esta Conferencia será un evento transparente, inclusivo, no se marginará a nadie. Estarán los pueblos, los movimientos sociales, los científicos. Y también estamos invitando a todos los gobiernos ya las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas  a participar con delegados y expertos para discutir junto  a los pueblos como encaramos esta crisis que afecta a todos.”