(El Deber – Bolivia) La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el clima que se realizará la próxima semana en Bolivia podría servir para acercar las posiciones antagónicas de Copenhague con miras a la próxima cumbre de Cancún en diciembre, dijo el embajador de Francia, Antoine Grassin.

El Acuerdo de Copenhague de diciembre pasado -considerado un fracaso por muchos países- estableció como objetivo limitar el alza de la temperatura del planeta a dos grados, pero no fijó posición sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a mediano plazo (2020) y menos sobre los objetivos a largo plazo (2050).

En la conferencia de Cochabamba, entre el 19 y el 22 de abril y a la que asistirán delegaciones de 107 países, “la idea es profundizar el diálogo” para acercar posiciones divergentes, manifestó el diplomático.

“La cumbre (climática) cae oportunamente entre dos negociaciones: la de Copenhague y la de Cancún, y es una oportunidad más. Creo que todos estamos muy deseosos de utilizar esta oportunidad para tratar de acercar posiciones y llegar así a posiciones más concretas que no pudimos lograr en Copenhague”, declaró.

Respecto a las posibilidades de la conferencia, Grassin dijo: “espero por lo menos que sea un punto de intercambio para quizás salir de un enfrentamiento que es fuerte en posiciones opuestas” e hizo votos porque se alcancen “posiciones más susceptibles de consenso” con vistas a la cita de Cancún.

Francia participará en la cita de Cochabamba con una delegación encabezada por Brice Lalonde, embajador encargado de la negociación sobre cambio climático, que llegará al país este viernes.

El gobierno boliviano destacó que el eje de la conferencia girará en torno a la organización de un referendo mundial y la constitución de un tribunal de justicia sobre medioambiente, además de la creación de un nuevo organismo mundial para proteger el planeta.

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