Tiquipaya – Bolivia.-  Los países industrializados deben asumir su responsabilidad en defensa de la vida para evitar que su irracional industrialización destruya el planeta, manifestó el lunes el embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Pablo Solón.

“No es malo que sumen esfuerzos en procura del desarrollo, pero sin atentar contra la vida de la naturaleza y por ende de la humanidad”, señaló.

Solón dijo que por ello la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre la crisis climática y la defensa de los derechos de la Tierra emitirá desde Bolivia importantes iniciativas para que todas las naciones asuman responsabilidades.

Subrayó que el fracaso de la Cumbre sobre el calentamiento global que se realizó en diciembre en Copenhague, Dinamarca, se produjo ante la resistencia del mundo industrializado de asumir su rol en defensa de la sobrevivencia del planeta.

El embajador boliviano ante la ONU sostuvo que la Conferencia Mundial de los Pueblos debatirá un conjunto de propuestas a ser planteadas en la Cumbre sobre el calentamiento global que se celebrará en México en diciembre de este año.

“Antes de la Cumbre de México se van realizar dos o tres reuniones intermedias donde los representantes de los países harán conocer sus propuestas e iniciativas en busca de posiciones de consenso”, anotó.

Agregó que si el mundo no toma en serio el problema del calentamiento global dará pasos en falso que colocan al planeta al borde de la destrucción.

“Debemos velar por la vida dejando de lado posiciones mercantilistas que solamente buscan usufructuar a costa de la destrucción del mundo”, aseveró.

Solón sostuvo que algunas naciones industrializadas comercian con el agua y hasta con el aire, sin tomar en cuenta que agotan esos recursos y, por ende, dejan al mundo desprovisto de vitales elementos de vida.

Tras el fracaso de la Cumbre de Copenhague, el presidente de Bolivia, Evo Morales, tuvo la iniciativa de convocar a una reunión mundial de los pueblos para que debatan sobre el tema y adopten medidas en defensa de la naturaleza y la tierra.

El Jefe de Estado señaló que la ONU debe declarar los derechos de la tierra, porque sin su existencia no habría humanidad.

Durante su discurso en Copenhague, el Primer Mandatario  propuso la realización de un referéndum mundial sobre el tema para que se tome una posición al respecto.

Igualmente propuso la conformación de un Tribunal de Justicia Internacional para que sancione a los países, empresas y personas que con sus actividades dañan el medio ambiente.

Esos asuntos serán debatidos en la Conferencia Mundial de los Pueblos que se celebrará del 20 al 22 de abril en esta población boliviana con la participación de Jefes de Estado, expertos, y representantes de las organizaciones sociales del mundo.

Un día antes del inicio de esta reunión ya se han inscrito aproximadamente 19.000 delegados, lo que ha sobrepasado la expectativa de los organizadores que inicialmente pensaban que no superarían los 10.000.

ABI/Fides