Tiquipaya, BOLIVIA, 20 abr (ABI).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió los líderes mundiales que se reunirán en México, por encargo de Naciones Unidas, en noviembre que viene, “tomar en cuenta” y “respetar” las resoluciones que adoptará la I Conferencia Mundial de Pueblos sobre el Cambio Climático (CMPCC) que arrancó este martes en la localidad central boliviana de Tiquipaya, en busca de poner freno a las emisiones y calentamiento globales.

Las conclusiones, fruto de 17 mesas de trabajo, que aprobará la CMPCC “deberían ser tomadas en cuenta y respetadas en la conferencia que se realizará en México”, afirmó el gobernante indígena de izquierdas al subrayar su convicción de que el capitalismo “es el enemigo” del planeta contaminado.

“Aquí el enemigo central de la Madre Tierra es el sistema capitalista (..) la causa de la destrucción del planeta Tierra es el capitalismo”, afirmó el gobernante ante una multitud de 20.000 participantes congregada en el estadio ecológico de Tiquipaya, a 12 km de Cochabamba, a su vez, a 400 km al este de La Paz.

Morales, que lidera un movimiento mundial contra el cambio climático, pidió tomar con sabiduría el alcance del documento que expidió Copenhague y convertir ese trance en oportunidad.

“Copenhague para nosotros no es un fracaso, es un triunfo. (Contrario a lo que dicta la convención) para nosotros es un fracaso de los gobiernos de los países desarrollados, porque ellos querían aprobar” un documento contrario al protocolo de Kioto, Japón, que en 1997 impuso la reducción de la emisión de los gases de efecto invernadero y al final no lo consiguieron en forma, afirmó durante un discurso pronunciado en el coliseo en presencia de su vicepresidente Alvaro García Linera y representantes del cuerpo diplomático acreditado en Bolivia.

“Ellos querían aprobar un documento y gracias a la lucha de ustedes, junto a presidentes y algunos gobiernos”, opuestos al sistema de depredación del medio ambiente, no pudieron hacerlo, insistió.

“Ahí fracasó” tal propósito, apuntó al tiempo de celebrar que, como consecuencia de la victoria pírrica que las potencias industrializadas obtuvieron en Dinamarca, en diciembre próximo pasado, “estamos unidos porque los países llamados desarrollados no cumplieron sus compromisos”.