Tiquipaya, BOLIVIA 19 abr (ABI).- Los representantes de los pueblos del mundo comenzaron a poner en prácticas las ideas y propuestas para hacer respetar los derechos de la Madre Tierra y para salvar al planeta de la contaminación y el calentamiento global, aseguró el lunes el viceministro boliviano de Tierras, Víctor Hugo Camacho.

Cerca de 15 mil personas, de unos 139 países, ya se encuentran en la población de Tiquipaya, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, para participar en las 17 mesas de trabajo que afinan sus propuestas para encarar la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático que se realizará del 20 al 22 de abril, en esta población de la campiña de Cochabamba.

Los actores sociales, los indígenas, campesinos, autoridades de Estado y toda la comunidad internacional que se ha acreditado a esta cumbre tienen la posibilidad de poner en práctica las ideas, discutir y hacer respetar los derechos de la Madre Tierra, dijo a la ABI.

Necesitamos darle práctica, acotó Camacho, al indicar que estos dos días el debate debe arrojar resultados vinculantes.

A su juicio, es necesario construir un mandato mundial para que todas las legislaciones agrarias de los países y todas las políticas internacionales puedan garantizar el derecho de la Madre Tierra.

Se va debatir sobre cuáles son las políticas mundiales para la preservación del planeta, en base a cómo el mundo (por la humanidad) se puede disculpar por el daño que le ha hecho a la Madre Tierra, argumentó el funcionario boliviano.

En esa línea, explicó que uno de los ejes principales del encuentro impulsado por el presidente de Bolivia, Evo Morales, son consensuar las respuestas a ¿Cómo respetamos el derecho a la vida de la Madre tierra? y ¿qué medidas técnicas, legales y sociales podemos establecer para consolidar ese derecho a la vida de la Madre Tierra?

A su juicio, es necesario avanzar en el tema del equilibrio biofísico, referido a cómo encontrar la forma de que la propiedad sobre la tierra puede ser restringida cuando se necesita precautelar la armonía con la naturaleza.

Ese tema, conlleva a una discusión sobre los pactos medioambientales entre las regiones y continentes, subrayó.

Asimismo, dijo que las prácticas políticas por la defensa del planeta deben comenzar a expandirse desde las comunidades, municipios, regiones, naciones hacia todo el mundo.

Los gobiernos deben establecer mecanismos legales para sancionar la vulneración de los derechos de la Madre Tierra y con ese fin de aquí en adelante saldrán recomendaciones con fuerza y claras, a objeto que todos los gobiernos empiecen a respetar estos derechos, subrayó.

Añadió que, luego, está el reto de construir el Tribunal Internacional de los Derechos de la Madre Tierra y que seguramente le vamos a dar forma, se le dará institucionalidad a este Tribunal.

Esta es una construcción mundial. Los actores sociales que están llegando de todo el mundo, personas e instituciones, tienen ahora la oportunidad de que podamos hacer propuestas conjuntas. Esta no es una propuesta de un país o de otro, esta es una propuesta de emergencia internacional. Aquí hay un desafío mundial, hay un desafío de emergencia y este desafío requiere poner en práctica una movilización mundial para un ser que habíamos ignorado antes y que es la que nos da la vida, la Madre Tierra, remarcó.