Por: Carmen Maldonado.

Tiquipaya, BOLIVIA, 21 abr (ABI).- Expertos ambientalistas de Bélgica, Uruguay y Argentina afirmaron el miércoles que las soluciones tecnológicas para desafiar el cambio climático y garantizar la soberanía alimentaria están en los pueblos indígenas y sus ancestrales formas de agricultura.

En el panel “Financiamiento, tecnología y mercados de carbono” que se realizó en el marco de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, los expositores de Argentina, Claudia Salerno; de Uruguay, Silvia Ribeiro y el experto ambientalista de Bélgica, Bert Maerten, coincidieron, por separado, que se debe fortalecer la forma de producción agrícola de los pueblos originarios, como una medida de defensa y para anteponerse a las políticas de explotación de la Madre Tierra de los países desarrollados.

En esa línea, Ribeiro señaló que para proteger la Madre Tierra, las comunidades indígenas locales y urbanas deben entablar un dialogo diverso basado en la armonía con la naturaleza, en los conocimientos de tecnologías y ciencias que existen en esas culturas.

Ribeiro sostuvo que las nuevas tecnologías, como la agricultura industrial, impulsadas  por los países desarrollados del norte, ahondarán aún más los problemas del medioambiente.

Explicó que la agricultura industrial se fundamenta en el uso de grandes cantidades de fertilizantes y agroquímicos, en plantaciones de monocultivos, y eso hace que la agricultura industrial sea la responsable de casi el 40 a 50% de los gases de efecto invernadero.

Es una enorme amenaza porque aporta al cambio climático y aumenta en forma exponencial la agricultura industrial, que es una de las causas de los gases de efecto invernadero, además es una disputa enorme de la producción alimentaria de tierras de los campesinos que es a donde se dirigirán esos monocultivos, denunció.

En ese marco, demandó que las 17 mesas de trabajo del encuentro deben emitir una prohibición de la experimentación de la geoingenieria.

Esta conferencia mundial es el único lugar a nivel mundial donde se están discutiendo los problemas reales las causas estructurales y lo que podemos hacer, aseguró.

Por su parte, Claudia Salermo, coincidió en que  cualquier alternativa para el cambio climático ?tiene que significar el fortalecimiento de los derechos colectivos y la soberanía de los pueblos en todas sus dimensiones, la soberanía alimentaria, energética y política.

Por ellos debemos tomar distancia y rechazar las políticas neoliberales que han generado y continúan generando el problema que vivimos hoy que afecta a los pueblos más empobrecidos, insistió.

Instó a resistir todas las actividades que significan el control del territorio, el “agronegocio”; el control de los sistemas alimentarios por parte de las grandes empresas, porque en la medida que las comunidades sean más vulnerables no será posible enfrentar esa problemática con recursos económicos que vienen atados con condiciones.

Sostuvo que las soluciones tecnológicas se encuentran en nuestros propios pueblos y tiene que garantizar la soberanía y la reafirmación de los derechos como pueblos.

Por su parte, Bert Maerten, consideró que la denominada  deuda financiera tiene que ser pagada por los países desarrollados que tienen una deuda histórica, porque el 76% de la contaminación ha sido emitida por el mundo desarrollado, ellos deben ayudar a mitigar esos daños, matizó.

Lo que necesitamos es un cambio del modelo actual, tenemos que ver un mecanismo de forma para que el financiamiento climático sea una obligación legal y sea dada a los países desarrollados que tienen que hacer llegar ese dinero a los países, como un compromiso, dijo.

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