Tiquipaya BOLIVIA, 21 abr (ABI).- La ministra de Salud y Deportes, Sonia Polo, precisó el miércoles que durante el conversatorio con delegados de la comunidad internacional que se dio cita al Campus Universitario ha planteado la necesidad de construir el nuevo modelo sanitario para combatir el cambio climático y así evitar la mortalidad asociada a varios factores.

“Hemos compartido con la comunidad internacional y nacional que se dio cita al auditorio del Campus Universitario la necesidad de un nuevo modelo sanitario, que abarque a la salud familiar, comunitaria, considerando que en Bolivia hay más de 36 naciones que conviven en las cuatro regiones del país”, apuntó.

Este modelo, dijo, constituye una revolución sanitaria en al ámbito de la salud pública que puede hacer frente a los cambios climatológicos que están generando endemias en los países de los continentes.

Dejó en claro que el cambio climático incrementaría la mortalidad y morbilidad asociadas al calor y reduciría la mortalidad asociada al frío en países templados, aumentaría la frecuencia de las epidemias, después de las inundaciones y tormentas y tendría efectos considerables sobre la salud tras los desplazamientos de las poblaciones por la subida del nivel del mar y la mayor actividad de las tormentas.

El cambio climático es un problema mundial que ninguna región del planeta puede escapar y en el todas las comunidades humanas de la Madre Tierra están implicadas.

Todos los pisos ecológicos están sintiendo y sentirán los cambios climatológicos, el Ministerio de Salud ha establecido relación de las consecuencias de los cambios y los impactos que se pueden dar en los pisos ecológicos de Bolivia, donde los indicadores muestran que el altiplano, valles interandinos, llano, amazonia y chaco, los índices de algunas patologías se incrementarían si no se toman las previsiones y no se dirigen las políticas de salud pública a mitigar las consecuencias de los cambios en el medio ambiente, detalló Polo.

La presencia de heladas en el altiplano, la escasez de agua en los valles interandinos, la erosión de los suelos en el chaco y las inundaciones en la amazonia, derivarán en enfermedades respiratorias agudas, fiebre amarilla o malaria que pueden originar la prevalencia de patologías y endemias en las regiones del país. Índices que en estos momentos, con sus acciones, el ministerio de Salud los tiene controlados, agregó.

Lo primero es concientizar de que todos son corresponsables de los factores nocivos medioambientales para mejorar el nivel y la calidad de vida de la población boliviana, hay que ser conscientes de que las actitudes, usos y costumbres deben cambiar, la necesidad de cuidar el medio ambiente tiene que ser una prioridad de todos los actores, nadie puede escapar a su responsabilidad, estas políticas nos dirán cómo conducirnos para cuidar la Madre Tierra, indicó.