Susana Salinas, enviada especial – Cambio

El Vicepresidente Álvaro García Linera convocó ayer a los movimientos sociales del mundo a tomar el “Estado y el poder” para defender el planeta y sus recursos naturales. Exhortó a los líderes de los pueblos a no abandonar la resistencia, la organización, la movilización y la búsqueda del poder. Convocó a cambiar las formas de consumo para crear una nueva civilización en la que se respeten los derechos de la Madre Tierra.

En el auditorio de la Universidad del Valle (Univalle) en Tiquipaya, Cochabamba, más de cinco mil personas participaron del panel Causas Estructurales del Cambio Climático, en el que participaron seis panelistas, entre ellos el Vicepresidente.

El mandatario planteó cinco pasos para “enfrentar la catástrofe que el capitalismo deja a la humanidad”, entre ellos está el referido a que los pueblos busquen hacerse del poder.

“No se puede llevar adelante las grandes luchas únicamente desde el ámbito de la sociedad civil, que es el fundamento, que es lo decisivo, que es lo primordial. Una tarea de los que aman la naturaleza, una tarea de los que quieren defender el planeta, sus recursos naturales, es plantearse la resistencia, la organización, la movilización y obligatoriamente la lucha por el poder”, sostuvo García.

Señaló que no puede haber una lucha decidida frente al capitalismo sin una actitud contundente, sin ambigüedades, en torno al poder.

“El poder no lo es todo y el Estado no lo es todo, pero el Estado y el poder pueden contribuir, en manos de los movimientos sociales, a defender al ser humano, a defender la vida y a defender la naturaleza. El horizonte de una toma del poder por los sectores comprometidos, progresistas, es una obligación del revolucionario”, aseveró el panelista principal de este grupo.

Otro modo de luchar por el hábitat de los seres humanos tiene que ver con las resistencias locales de movimientos campesinos, de trabajadores, de jóvenes, de mujeres, de estudiantes, de científicos “frente al dominio tenebroso del capitalismo depredador”, dijo.

García motivó a apoyar la creación del Tribunal de Justicia Climática. “Las empresas que destruyen nuestro futuro, que destruyen nuestro presente y  que quieren matar la naturaleza tienen que rendir cuentas”, sostuvo.

Otras dos propuestas apuntan a la creación de nuevos consumos, en lo cotidiano, en lo práctico, además de alcanzar un desarrollo de tecnologías alternativas que sean contrarias y opuestas a la lógica capitalista.

“Necesitamos restablecer una relación con la naturaleza, una relación con obligaciones de los seres humanos frente a la naturaleza, para no seguir en la lógica depredadora, necesitamos otras formas de producir”, señaló.

Explicó que en ese contexto se encuentra la filosofía del Vivir Bien, que es ya parte de la Constitución Política del Estado como una reivindicación a los pueblos ancestrales, los derechos de la Madre Tierra y el restablecimiento de la relación ancestral con la naturaleza.

“En el concepto de la Madre Tierra, de la Pachamama, está una relación dialógica de dar y recibir, se recibe de la naturaleza lo que se devuelve en otras cosas igualmente benéficas, el concepto de Madre Tierra no solamente es filosofía ni es folklore, es la fórmula que diseña un nuevo modo de producción, una nueva ética, un nuevo desarrollo de la tecnología, un modo de desarrollo de un consumo, eso es lo que aquí en Bolivia, en nuestra Constitución, hemos denominado el Vivir Bien, como una solución práctica, material, organizativa, intelectual, cultural, tecnológica y científica (alternativa) al capitalismo”, señaló.

García dijo que hace cien años una teórica marxista de origen judío, Rosa Luxemburgo, se planteó la superación del capitalismo y resumió el horizonte de la humanidad en una consigna: “Socialismo o  barbarie”. “Hoy, a cien años de lo que decía Rosa, podemos decir: ‘Madre Naturaleza o barbarie’; podemos decir: ‘Pachamama o barbarie’, o como dijo el presidente Evo Morales, ‘Pachamama o muerte’, porque ésa es la disyuntiva que se presenta al ser humano o a las sociedades en las siguientes décadas”, señaló García seguido una ovación de los asistentes.

“La pregunta que uno tiene que hacerse es si esta agresión a la naturaleza, esta destrucción de bosques, este aniquilamiento de peces, esta erosión de los campos, este deshielo de las cordilleras, ¿es una anomalía temporal de una mala administración del capitalismo?, ¿es un recodo temporal corregible, a corto plazo, con tal o cual medida en términos financieros, o en términos administrativos? Está claro que no. Y por un solo motivo: porque la lógica básica primaria y fundamental del capitalismo industrial es la destrucción, la depredación, no solamente de los seres humanos…”, explicó.

El Vicepresidente insistió a los asistentes sobre la conciencia que debe haber en torno a los daños que ocasiona el sistema capitalista que es causante de depredación y muerte. “El capitalismo se levanta sobre el cuerpo de los seres humanos, millones de asesinados en guerras civiles y militares; el capitalismo vive de la sangre del pueblo, vive de la sangre de las personas y nada lo va a cambiar, así ha nacido, así ha crecido, así ha vivido hasta hace 30 o 40 años, así va a vivir los siguientes 50, 100 ó 200, o el tiempo que lo dejemos nosotros vivir como maquinaria destructiva del ser humano”, señaló.

Hay por lo menos tres ejes de debate sobre el cambio climático que en los últimos 30 años están en la mesa de discusión, añadió. Primero, una confianza irrestricta en que la ciencia será capaz de poner soluciones a los problemas climáticos, y en ese ínterin más bien se han buscado “ilusiones suicidas”.

Segundo, se debate sobre “una conciencia ambiental segmentada territorialmente”, donde los países desarrollados y ricos consideran que tienen en el planeta “guardabosques” entre los pueblos indígenas, campesinos y originarios, mientras ellos (los ricos) depredan la naturaleza.

“Nos quieren convertir en preservadores, cuidadores y guardabosques del mundo. No, señores, no somos guardabosques de los depredadores, todos tienen derecho a proteger los bosques”, comentó sobre este punto.

Y la tercera opción de debate sobre el cambio climático, según García, “es la que podemos denominar un conservadurismo romántico, que dice que no hay solución en el mundo industrial y pide cuidar y proteger a las comunidades agrarias indígenas y campesinas que tienen otra manera de producir”.

Aunque consideró que este tercer tema de debate es el más cercano a los nuevos planteamientos, es necesario analizarlo en una lógica en la que no se puede olvidar “que las actuales comunidades indígenas, urbanas y populares no son las comunidades que crearon una civilización dialogante con la naturaleza, son retazos producidos por el colonialismo, fragmentados, mutilados, semidestruidos, y no son ese tipo de comunidades las que pueden dar lugar a una nueva civilización”, indicó.

“La única comunidad que puede salvar a la naturaleza es esa comunidad agraria, campesina, indígena expandida, potenciada, universalizada, no localizada, no descuartizada, no mutilada, como son las que por lo general tienen que existir en nuestros países”, concluyó el Vicepresidente del Estado Plurinacional.