Faith viene de una pequeña aldea ártica del Noreste de Alaska, y es un miembro del Consejo Inter Tribal de Alaska.

¿Por qué viniste a Bolivia?

Vine a Bolivia con una delegación de 20 personas ya que creo que las negociaciones de las Naciones Unidas en Copenhague no consiguieron ningún resultado efectivo. Creo que los movimientos sociales necesitan trabajar junto a los gobiernos para crear medidas más fuertes para atacar la crisis climática en la que todos estamos envueltos. También quisimos expresar nuestra solidaridad con los pueblos del sur y apoyar el llamado de Evo Morales para crear derechos para la Madre Tierra.

¿Qué impacto del cambio climático pudiste observar en Alaska?

El cambio climático ha tenido un impacto severo en nuestras comunidades. Es una realidad que enfrentamos día a día, ya que subsistimos gracias a la tierra y el mar a través de la caza, la pesca y la recolección. Nuestros pueblos han sido los primeros impactados y con mayor intensidad por el cambio climático. En mi área, hubo una severa erosión de la costa debido a la falta de hielo, lo que significa que muchas comunidades han sido relocalizadas generando refugiados climáticos. Cuando hablo sobre Alaska y el cambio climático, frecuentemente digo que en Alaska somos el canario en la mina y que este canario se encuentra con vida artificial.

¿Cuál crees que sea uno de los temas claves que debe tratarse y por qué?

Una de las cosas que quedó muy clara para mí cuando estuve en Copenhague, fue que mientras los gobiernos estaban dentro negociando, los pueblos indígenas estaban fuera de las salas de reuniones. Esto debe cambiar. Los pueblos indígenas tienen mucho que contribuir a través de las negociaciones y para cambiar la naturaleza del debate sobre el cambio climático.

 

Otra prioridad de los pueblos indígenas es atacar las políticas energéticas que contribuyen al cambio climático. En Alaska, el Presidente Obama y el Secretario de Estado Salazar anunciaron recientemente que permitirán explotación petrolera en los mares Chukchi y Beaufort en el Ártico. Entonces nos encontramos luchando contra la extracción de combustibles fósiles y su impacto en el cambio climático. Fundamentalmente, necesitamos hablar sobre la supervivencia de la Madre Tierra, lo que significa que debemos cambiar la manera en la que nos relacionamos con nuestro ambiente. Tenemos que hacerlo ahora, ya que nos encontramos en una crisis.