Por Daniel Ramos

Tiquipaya, BOLIVIA, 21 abr (ABI).- Expertos de diversos países del mundo reunidos en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático que se realiza en Bolivia coincidieron el miércoles que el pago de la “deuda climática” no significa transferir recursos a los países pobres para seguir contaminando el planeta.

La prestigiosa ensayista, Naomi Klein, afirmó que los países ricos no sólo deben hacerse cargo del peso económico de la crisis climática, que afecta más a los países pobres, sino asumir la decisión de frenar su endeudamiento.

“Hay que  buscar un castigo para el incumplimiento de las medidas destinadas a frenar la deuda climática”, porque ” de lo que se trata es que los países ricos deben pagar los costos de adaptación a un clima cambiante y recortar sus propios niveles de emisión (de gases)”, dijo.

La activista explicó que una simple transferencia financiera no frenará el “endeudamiento climático” ni mucho menos la crisis ambiental global, aunque consideró que para los países industrializados es más sencillo pagar para mantener su estado de vida “consumista”.

Por su parte, Beverly Keene, coordinadora internacional de Jubileo Sur, dijo que los países desarrollados no pueden seguir dependiendo de los países sudamericanos, entre otros, sino deben comenzar a solucionar los “daños y perjuicios” que causa su modo de vida.

A su juicio, la deuda climática equivale a una devolución e indemnización del “saqueo” de los recursos naturales que realizaron durante siglos para financiar  su desarrollo

“Su desarrollo no lo supieron sustentar sin seguir dependiendo de nosotros. Nosotros somos los  acreedores, no los deudores en términos de clima”, subrayó.

A su turno, Matthew Stilwell, del Instituto para la Gobernanza y el Desarrollo Sustentable y uno de los más influyentes asesores en estas pláticas, indicó que la deuda es con las regiones más pobres del mundo que  sufren los efectos del cambio climático y que incluso se ven obligados a emigrar para sobrevivir.

Advirtió que, si los países industrializados no honran sus deudas, “son las mujeres y niños, los indígenas, las comunidades rurales, los pescadores (..) y las futuras generaciones, quienes van a pagar esa deuda”.