Tiquipaya, BOLIVIA, 21 abr (ABI).- Representantes indígenas de más de 135 países que participaron en la Conferencia Mundial de Los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra pidieron el miércoles que los créditos de los países desarrollados, para mitigar los efectos de la crisis,  no deben ser reembolsables y se deben considerar un resarcimiento.

Esa fue la principal conclusión de la mesa 12 del encuentro mundial que se desarrolló en la población boliviana de Tiquipaya, con la asistencia de más de 20 mil delegados de 136 países del mundo.

El financiamiento de los países desarrollados para cambio climático debe ser no reembolsable, entendido como un resarcimiento de una parte de la deuda climática. No podrán considerarse a los préstamos como cumplimiento de los compromisos de financiamiento, señala el documento aprobado por los representantes de los pueblos indígenas.

El documento recuerda que los países desarrollados incluidos en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) asumieron el compromiso de financiar los costos en los países en desarrollo para cubrir la mitigación, transferencia de tecnología y desarrollo de capacidades; incluyendo los costos totales de adaptación, como resarcimiento a la responsabilidad histórica de los países desarrollados por la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

El financiamiento debe estar disponible para todos los países en desarrollo sin ninguna discriminación o condicionalidad, bajo los principios de responsabilidades comunes pero diferenciadas y de deuda climática, precisa el documento que será entregado al presidente Evo Morales, principal impulsor del encuentro.

Los pueblos indígenas consideraron además que el financiamiento no debe vulnerar la soberanía nacional ni la autodeterminación de los países en desarrollo.

El financiamiento deberá responder a un proceso de demanda nacional involucrando a las comunidades locales en el proceso de toma de decisiones, subraya el documento.

A su juicio, las prioridades de financiamiento deben estar dadas por aquellos países y comunidades más afectados, que conservan la naturaleza y que menos han contribuido a las emisiones de GEI.

Los pueblos indígenas sostienen que la escala y fuentes de financiamiento, destinado a los países en desarrollo, deben comprometer un financiamiento de al menos 6% de su PIB anualmente para enfrentar el cambio climático.

En esa línea, los participantes de los cinco continentes demandan implementar un sistema para monitorear, reportar y verificar el cumplimiento de los compromisos de financiamiento de los países desarrollados.

Se deberá informar públicamente de forma transparente y permitir la evaluación independiente e implementar sistemas de arbitraje para la sociedad civil a través del tribunal de justicia climática, señala otra de las conclusiones.