Por Adalid Cabrera Lemuz

Tiquipaya, BOLIVIA 22 abr (ABI).- Con un llamado para respetar la vida y la naturaleza, los pueblos del mundo concluyeron la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra que se celebró en esta localidad boliviana con la presencia de representantes de 136 países.

Llegaron a Tiquipaya, conocida como la ciudad de las flores, más de 30.000 personas de los cinco continentes, que participaron en 17 mesas de trabajo que abordaron diversas temáticas relacionadas con el rol del mundo para salvaguardar la vida en el planeta frente a la agresión depredadora del medio ambiente.

El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, manifestó que el encuentro “abre una esperanza al mundo para luchar por la vida y la sobrevivencia del planeta”.

Representantes de Estados, de organizaciones sociales e indígenas y personalidades que defienden la naturaleza se reunieron durante tres días en Tiquipaya para debatir sobre lo que debe hacer el mundo industrializado y en desarrollo para salvar al planeta y por ende a la humanidad.

Varias iniciativas han surgido del evento, una de ellas es la creación de un organismo intercontinental en defensa de la tierra, que se reúna periódicamente, y debata en organizaciones internacionales la adopción de medidas que preserven el medio ambiente y la naturaleza.

Otra  de las iniciativas es la creación de un Fondo de Compensación para que las naciones que llevan adelante una irracional industrialización, que ha provocado un desequilibrio en el planeta, pague una deuda climática.

El vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, dijo que los últimos tiempos por lo menos 260 millones de personas en el mundo se han visto afectadas por los desastres naturales, de las que 200 millones se vieron obligadas a emigrar a otras regiones para sobrevivir.

Otra de las iniciativas es la creación de un Tribunal Internacional de Justicia que procese y sancione a los infractores de acuerdos y protocolos mundiales en defensa del medio ambiente.

Una de las mesas de discusión propuso que Bolivia sea declarada sede de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Tierra y en su seno funcione el Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.

De acuerdo con las recomendaciones, este Tribunal tendrá la capacidad jurídica de procesar y sancionar a los Estados, empresas transnacionales o entes personales y jurídicos que incumplan los acuerdos y prosigan con sus prácticas contaminantes del medio ambiente.

El mencionado tribunal estará conformado por representantes de los pueblos, naciones y Estados que se vean afectados por las políticas de destrucción de la tierra y la humanidad.

Los participantes coincidieron igualmente en la necesidad de promover un referéndum mundial en el que los pueblos definan los pasos que deben darse para cuidar el medio ambiente contra las acciones que dañan la naturaleza y provocan desastres que colocan al mundo al borde del desastre.

En la última jornada del encuentro, los presidentes invitados a la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra sostendrán el jueves un encuentro con los representantes de organizaciones sociales e internacionales.

La reunión servirá para intercambiar puntos de vista sobre las conclusiones de las 17 mesas de trabajo.

Las conclusiones del evento consensuadas por todos los asistentes fueron incluidas en una Declaración que definirá los pasos que dará el mundo en desarrollo en procura de la defensa de la Madre Tierra.

El presidente boliviano subrayó que la “nueva batalla que llevarán adelante los países en desarrollo buscará que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaré los derechos de la Madre Tierra.

“Sin dejar de ser importantes los derechos humanos, es mayor el respeto a la Madre Tierra porque si desaparece el planeta por la irresponsabilidad de algunos países, desaparecerá la humanidad”, dijo.

Los tres días de intensas jornadas de debate concluirán también con una masiva concentración popular en el estadio Félix Capriles de Cochabamba, donde unas 45.000 personas provenientes de diversos países proclamarán su adhesión a la defensa de la vida y la humanidad.

En el marco de esa fiesta popular, los presidentes invitados emitirán sus mensajes sobre el desarrollo con un cuidado al medio ambiente y las conclusiones de la Conferencia Mundial de los Pueblos.

El viernes se realizará una nueva actividad en el departamento de Cochabamba denominada “Planta árboles, salva al planeta” que marcará el inicio del Programa Nacional de Forestación y Reforestación del Ministerio De Medio Ambiente y Agua.

La plantación de árboles se realizará en la región de Sacaba, en el departamento de Cochabamba.

Morales aseveró que el programa de forestación tiene el objetivo de que cada uno de los 10 millones de bolivianos plante un árbol para mostrar al mundo la vocación nacional de respeto al medio ambiente.

Tras el fracaso de la Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático que se celebró en diciembre en Copenhague, Dinamarca, el presidente Morales decidió convocar a esta Conferencia Mundial de los Pueblos,

Morales puntualizó que en Copenhague, los países industrializados querían imponer una declaración en la que no se comprometían a adoptar medidas en defensa del medio ambiente y a parar con su irracional política de industrialización que merma al mundo de sus defensas ante los desastres naturales que son cada vez más frecuentes.