El Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) expuso en la Conferencia Mundial sobre el Cambio Climático alternativas ancestrales de producción agropecuaria dirigidas a asegurar la alimentación y la soberanía alimentaria del país.

A partir de la participación en las mesas temáticas, técnicos de esa cartera expusieron estrategias para enfrentar el cambio climático basadas en conocimientos culturales andinos, amazónicos y chaqueños.

“Está demostrado que los conocimientos y tecnologías de producción que desarrollaron nuestras culturas han asegurado durante siglos una provisión sostenible de alimentos sin afectar a la madre naturaleza. Esta tecnologías aún se mantienen en distintas regiones del país”, indicó la Ministra de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo.

Por ejemplo, dijo, existe una superficie de 650.000 hectáreas de terrazas agrícolas precolombinas, de las cuales el 25% se encuentra en uso. Es posible recuperar el 60% de estas terrazas en descanso o “abandonadas”, lo que contribuiría con el 25% de la ampliación de la actual superficie cultivada del país.

Estas terrazas agrícolas (taqanas, jallpajarkanas, chullpatirquis, quillas y wachus) son reconocidas por el mundo como las infraestructuras mejor inventadas para la preservación de los suelos y la seguridad alimentaria en laderas de alta montaña, explicó Achacollo.

Otras prácticas tradicionales en el uso controlado de los recursos naturales son las q’otañas, q’ochas, zanjas de infiltración que consisten en reservorios artesanales de agua para la producción agrícola.

La Ministra añadió que el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria Forestal custodia cinco bancos de germoplasma: granos altoandinos, camélidos sudamericanos, forestal, tubérculos, raíces andinas, cereales y leguminosas, que en conjunto salvaguardan alrededor de 15 mil accesiones, que son expuestos al mundo en la feria exposición de la Conferencia mundial.

Los cinco bancos están ubicados en Cochabamba, La Paz y Oruro, custodiando el tesoro dorado de quechuas y aymaras. (MDRyT)