(Cambio) La Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, que se inició el pasado martes en Bolivia, excedió los cálculos que previamente habían realizado los organizadores respecto al nivel de participación.

Según reportó el corresponsal de Telesur en Bolivia, Freddy Morales, en el primer día de esta conferencia se habían inscrito 22 mil personas provenientes de 92 países.

Morales entrevistó a varios participantes de la conferencia, quienes expresaron los motivos que les llevaron a viajar a Bolivia para tomar parte en el encuentro de defensa del planeta.

Ernesto Espinoza, participante chileno, dijo ante las cámaras de Telesur que las tierras de países latinoamericanos están siendo destruidas por el imperialismo norteamericano, por lo cual le parece que la conferencia en Bolivia es una oportunidad para enfrentar ese flagelo.

“Hemos venido a apoyar esto porque pensamos que unidos podemos salir a hacerle frente a los norteamericanos, que son los que están invadiendo nuestras tierras y destruyéndolas, matando la naturaleza, matando la ecología”, dijo Espinoza.

Quienes llegaron a Cochabamba, en el centro de Bolivia, para asistir al encuentro mundial sobre cambio climático poseen la misma preocupación: la acción desmedida de empresas transnacionales en perjuicio de la Madre Tierra.

Isabel Domínguez, campesina aymara boliviana, dijo a Telesur que su asistencia a la conferencia es para promover cualquier iniciativa que permita que no haya más pobreza en el planeta, así como para protestar por el saqueo de los recursos naturales por parte de las transnacionales.

“Las transnacionales envenenan la Tierra, la Pachamama. Por eso estamos aquí, para promover la no extracción de nuestros recursos naturales, el no envenenamiento de la Tierra. No queremos más pobreza para la Pachamama”, expresó Domínguez.

El Gobierno boliviano promovió esta iniciativa tras el fracaso de la Cumbre sobre el Cambio Climático celebrada en diciembre pasado en Copenhague, la capital de Dinamarca, en la cual el mundo industrializado se resistió a asumir su rol en defensa de la supervivencia de la Madre Tierra.

Se espera que en esta cita se redacte un documento que será presentado en la reunión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el cambio climático, a realizarse próximamente en Cancún, México, para instar al organismo a que las conclusiones del encuentro de Cochabamba sean tomadas en cuenta y respetadas.