Por Adalid Cabrera Lemuz

Tiquipaya, BOLIVIA 22 abr (ABI).- La defensa de la vida y de la Madre Tierra es una responsabilidad de todos por encima de ideologías, de razas, países y regiones, afirmó el jueves el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma.

Durante su participación en la reunión entre representantes de los Estados y de las organizaciones sociales e internacionales cumplida en el marco la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, el Jefe de Estado dijo que se han comenzado a dar “pasos históricos en defensa de la vida”.

“Para la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague hubieron debates que duraron tres años y no se logró ningún acuerdo, mientras que en Bolivia hemos debatido tres días y aprobamos importantes iniciativas que serán dadas a conocer al mundo”, indicó.

“El trabajo no fue en vano, la reunión de Tiquipaya mostró al mundo unas organizaciones sociales movilizadas y preocupadas por la vida en el planeta y no en intereses particulares”, aseveró.

El Primer Mandatario subrayó que la reunión de Copenhague fue un fracaso para aquellas naciones que quisieron mantener un sistema de vida sin preservar el medio ambiente y un triunfo para los movimientos sociales del mundo que se dieron cuenta de que es imperativo iniciar una movilización en defensa de la Madre Tierra.

Señaló que por ello es que la Cumbre Mundial de los Pueblos ha sido importante para que la comunidad internacional tome conciencia de que es necesario adoptar decisiones políticas al más alto nivel que impidan la prosecución de una irracional industrialización que afecta la vida del planeta.

Morales ha manifestado que esas acciones son impulsadas por el capitalismo que solamente buscan el lucro sin medir la estela de daño que dejan en los pueblos del mundo.

“Esta es una reunión histórica porque cuando se trata de la vida, la humanidad y la Madre Tierra, nos muestra la obligación de unirnos todos para tomar decisiones políticas”, indicó.

A la Conferencia Mundial de los Pueblos asistieron unas 35.000 personas provenientes de los cinco continentes y de 142 países.

Enfatizó que el trabajo cumplido en esta Conferencia fue histórico porque los representantes de las organizaciones sociales del mundo debatieron libremente el problema para mostrar su realidad y comenzar a buscar los mejores caminos de solución.

“Este encuentro da una esperanza al mundo y a todas las sociedades y capas sociales, no solamente a los movimientos sociales y los pueblos indígenas”, enfatizó.

Destacó que la reunión ha mostrado que por primera vez se debate y se discute “un interés común que es la conservación de la vida y de la naturaleza para el bien de todos”.

El Presidente boliviano aseveró que se han dado dos pasos importantes: “Reunirnos y promover iniciativas, pero lo que falta ahora es comenzar a implementarlas”.

Dijo que estas iniciativas deben comenzar a socializarse en todo el mundo a través de acciones puntuales y una organización que haga conocer a todas las sociedades el sentimiento y pensamiento de los pueblos del mundo y, fundamentalmente, su preocupación por la vida y la defensa de la Madre Tierra.

“Las batallas se ganan con una base social fuerte y organizada”,  señaló, al destacar que lo que corresponde en la actualidad en que los pueblos del mundo se mantengan  movilizados para lograr los objetivos que se buscan porque la defensa de la tierra “es el nuevo paradigma planetario para salvar a la humanidad”.

“Las fuerzas sociales deben estar preparadas y organizadas para derrotar al capitalismo que no se conduele con el mundo y que lleva al planeta a su destrucción, anotó.

Organizaciones regionales como la Unión Sudamericana de Naciones (UNASUR), la Alternativa Bolivariana de los Pueblos de América (ALBA), la Comunidad Andina de Naciones (CAN), los Parlamentos Andino, Africano y Sudamericano deben sumarse a las tareas una vez conozcan las iniciativas y contribuyan a su perfeccionamiento.

El Primer Mandatario señaló que el diálogo que se lleve adelante a partir del encuentro de Tiquipaya debe ser fructífero para que las Cumbres que organice la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no sean en vano, sino que logren acuerdos que beneficien a la humanidad.

Subrayó que solamente de esa manera se logrará llegar a la Cumbre de México en diciembre con acuerdos que contribuyan al mundo.

Reiteró que el trabajo debe ser intenso y permanente para lograr la adhesión de diversos Presidentes para que asuman su responsabilidad en defensa de la Madre Tierra y la Naturaleza y por ende la humanidad.

Sobre la creación de un Tribunal Internacional de Justicia Climático manifestó que su creación debe ser apoyada por todos los países y, entre tanto, deben ser presentadas demandas ante la Corre Internacional de Justicia para que los casos de violaciones al medio ambiente no queden impunes y en el olvido.