Por Daniel Ramos Mayta

Tiquipaya, BOLIVIA, 21 abr (ABI).- Los representantes de los diversos colectivos sociales de 145 países de todas las latitudes, que respaldaron la I Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra (CMPCC), celebrada entre martes y jueves en Bolivia, postularon a este país andino amazónico como sede permanente del Tribunal Internacional de Justicia Climática, propuesto por el presidente Evo Morales, afirmó el embajador boliviano ante la Organización de Naciones Unidas (NNU), Pablo Solón.

Informó que el consenso recogido es “dar un reconocimiento a este esfuerzo y a esta iniciativa” de reunir cerca a más de 30.000 representantes de indígenas y movimientos sociales del planeta en la población boliviana de Tiquipaya.

“Hoy hemos podido mostrar al mundo que los movimientos sociales, los pueblos y la sociedad civil tienen diferentes criterios, pero que podemos sentarnos a discutir y encontrar consensos”, dijo en declaraciones a la ABI.

Sin embargo, consideró que  no se trata “sólo tener propuestas, sino es necesario impulsar comités impulsores para hacer que esto, el Tribunal Internacional de Justicia Climática como, también, el tema de la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, se vayan difundiendo, enriqueciendo, promoviendo y logrando el más grande apoyo para que efectivamente se vayan haciendo realidad”.

Solón informó que las 17 mesas de trabajo que elevaron sus conclusiones tras intensos debates en tres días, redactaron documentos consensuados que reflejan criterios comunes en torno al respeto de la vida y la humanidad.

“Esto es fundamental porque vamos a recoger todos estos elementos para ser presentados formalmente en el marco de las Naciones Unidas”, sostuvo.

Puntualizó que uno de los objetivos centrales es concretar la creación de una Tribunal Internacional de Justicia Climática que tendrá la misión de apoyar las demandas que los Estados puedan realizar contra los países desarrollados que incumplan los compromisos y obligaciones para frenar el calentamiento global, en el marco del Protocolo de Kioto.

El embajador boliviano aclaró que “cada Estado tiene el derecho soberano de presentar las propuestas que consideren, pero esperamos que otros Estados del mundo también se sumen y apoyen estas propuestas (de los pueblos). Nuestro objetivo es lograr que cada vez más los gobiernos escuchemos y recojamos las propuestas de nuestros pueblos”.

Solón insistió que los pueblos indígenas y movimientos sociales de los cinco continentes demostraron en Cochabamba que son capaces de unirse en defensa de la Madre Tierra.

“Hoy hemos podido mostrar al mundo que los movimientos sociales, los pueblos y la sociedad civil a pesar de que tienen diferentes criterios, podemos sentarnos a discutir y encontrar consensos para defender la Madre Tierra”, dijo.

Sin embargo, explicó que no basta construir sólo propuestas, sino es necesario fundar comités impulsores para hacer realidad una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, de frente a la próxima Cumbre climática de NNUU, que se realizará a fin de este año Cancún, México.

“Nuestro objetivo es lograr que, cada vez más, los gobiernos escuchemos y recojamos las propuestas de nuestros pueblos”, sostuvo.

Solón también consideró que es importante reconocer el esfuerzo de más de 35 mil personas de unos 142 países del mundo que llegaron a Bolivia para hacerse escuchar y plantear medidas que enfríen el planeta para las próximas generaciones.