Por Adalid Cabrera Lemuz

Tiquipaya, BOLIVIA 22 abr (ABI).- Si la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otros organismos internacionales no encaminan las iniciativas de los pueblos en defensa de la vida y de la naturaleza perderán autoridad y condenarán al mundo a un desastre, manifestó el jueves el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma.

Al clausurar la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y la Defensa de la Madre Tierra, el Jefe de Estado señaló que si las demandas del mundo no son escuchadas, “serán los pueblos los que apliquen políticas en defensa del medio ambiente y la sobrevivencia del planeta”.

En un masivo acto popular en el estadio Félix Capriles de la ciudad de Cochabamba, Morales anotó que si la ONU no viabiliza un Tribunal Internacional de Justicia Climática, la nueva organización que abanderará la lucha por la vida debe demandar ante la Corte Internacional de Justicia a aquellas naciones industrializadas que atentan contra el medio ambiente o no cumplen lo establecido por acuerdos como el Protocolo de Kioto.

Morales resaltó los documentos e iniciativas aprobadas por la Conferencia Mundial de los Pueblos que en tres días de intensas reuniones (20 al 22 de abril) han promovido medidas “que deben ser convertidas en políticas por los Gobiernos del mundo, una vez que se trata de defender la vida, el planeta y la humanidad”, dijo.

El Presidente hizo patente su convencimiento de que “en tres días se ha producido un terremoto con su epicentro en Cochabamba pero en defensa de la vida y no para provocar la muerte”.

Dijo que en los intensos debates en Tiquipaya, en los que participaron cerca a 35.000 ciudadanos de Oceanía, Africa, América, Asia y Europa, los pueblos del mundo han dicho su palabra en defensa de la vida y la naturaleza.

Exhortó a todos a trabajar para el cumplimiento de las iniciativas aprobadas en el encuentro con campañas de socialización en el mundo para que cada vez se sumen más gobiernos a la batalla por la vida.

“No solamente hay que esperar librar la batalla en la Cumbre sobre el Cambio Climático, que se celebrará en México en diciembre de este año auspiciada por la ONU, sino en diversos foros para dar a conocer al mundo los peligros que se ciernen sobre el planeta y la humanidad por la acción depredadora de algunos países industrializados”, indicó.

“El mundo debe analizar las causas de la crisis climática y no solamente los efectos para encontrar soluciones al problema por encima de intereses particulares, contrariamente a lo que se hizo en la Cumbre de Copenhague en diciembre pasado”, anotó.

El Primer Mandatario enfatizó que el pueblo debe munirse del conocimiento, vivencia y experiencia de los pueblos indígenas para que el mundo adopte los caminos más adecuados en defensa de la sobrevivencia del planeta.

Reiteró que la ONU, otros organismos internacionales y las naciones industrializadas “tienen la obligación de escuchar la voz de los pueblos del mundo”.

Subrayó que el movimiento en defensa de la vida ha comenzado a crecer y ya no es solamente el líder de la revolución de Cuba, Fidel Castro, quien desde 1992 ha advertido al mundo industrializado que, en vez de cobrar la deuda externa, debe pagar la deuda climática por el gran daño que con sus acciones depredadoras provoca en el mundo.

“Hoy han surgido otras naciones y líderes en el mundo en desarrollo que coinciden con la posición esgrimida por Fidel en la lucha por liberar a los pueblos del imperialismo y del colonialismo”, puntualizó.

“Los pueblos deben seguir debatiendo por la soberanía y la dignidad y también sobre las consecuencias de la instalación de las bases militares de Estados Unidos en algunos países de Latinoamérica, cuya presencia no garantiza la democracia ni el desarrollo de los pueblos”, dijo.

Agregó que la presencia de esas bases militares del norte son solamente para mantener la hegemonía de Estados Unidos sobre algunos pueblos para someterlos a un saqueo inmisericorde de sus recursos naturales.

El Primer Mandatario aseveró que tras la Conferencia Mundial de los Pueblos, otra historia se ha comenzado a escribir en el mundo porque es una responsabilidad que se asume por la sobrevivencia de la humanidad.