(Pablo Solón) Una visión compartida para la acción de cooperación de largo plazo no es simplemente acerca de definir el límite en el incremento de la temperatura.

Una visión compartida debe incorporar un conjunto comprensivo y balanceado de metas, en relación para el financiamiento, transferencia de tecnología, adaptación, distribución del espacio atmosférico,  deuda climática, migraciones climáticas forzosas, y restablecimiento de la armonía con la Madre Tierra.

Para poder devolver a las generaciones futuras un mundo como lo recibimos, nuestro objetivo debería ser estabilizar el incremento de la temperatura de 1 grado Celsius y las concentraciones de gases a 300 ppm, lo más cercano posible al de la era preindustrial.

Para dirigirse hacia esa dirección los países desarrollados deberían reducir sus emisiones domésticamente, y sin el uso de mecanismos de mercado. En el segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto, el objetivo debe ser 50% de reducciones en niveles de 1990 para el 2017.

Una visión compartida deberá incluir una distribución equitativa del espacio atmosférico entre países desarrollados y en desarrollo, tomando en cuenta un presupuesto de emisiones para el periodo de 1750 al 2050.

Deberá también incluir previsiones para la transferencia tecnológica de los fondos medio ambientales hacia los países en desarrollo, que incluya la exclusión de las patentes sobre el clima relacionadas a las tecnologías en favor de las partes que son países en desarrollo.

Una Visión Compartida debería claramente subrayar la responsabilidad histórica de los países desarrollados y como deben reconocer que su deuda climática en relación con la descolonización del espacio atmosférico en respuesta a las migraciones climáticas forzosas.

Una Visión Compartida debería incluir:

Cambios cuantificados de los patrones insostenibles de consumo y de producción de los países desarrollados.

Plena y Efectiva implementación de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Promoción del reconocimiento y defensa de los Derechos de la Madre Tierra.

Una visión compartida debería incluir previsiones fuertes para un mecanismo conforme debido a que los países desarrollados no han cumplido con sus obligaciones en relación a la implementación de la Convención y del Protocolo de Kioto.  En ese sentido deberíamos promocionar la discusión para el establecimiento de un Tribunal Internacional de Justicia Climática y Ambiental.

Una Visión compartida debería promover mecanismos para la participación democrática, incluyendo la posibilidad de un plebiscito o referéndum mundial en relaciones a temas críticos del cambio climático que involucre a todos los pueblos del mundo.