(EFE) El embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, criticó hoy que se dé por hecho que en la próxima cumbre sobre cambio climático en Cancún (México) no se alcanzará un acuerdo para reducir las emisiones de gases contaminantes.

Solón aseguró no entender que las mismas voces que presionaron para llegar a un acuerdo en la cumbre de Copenhague del año pasado ahora digan que hay que ser “realistas” de cara a la cita en la ciudad mexicana del 29 de noviembre al 10 de diciembre.

“Creemos que si era importante en Copenhague, el año pasado, ahora lo es todavía más”, afirmó en una conferencia de prensa el embajador boliviano, que asistió la ronda de negociaciones para preparar la cumbre en Cancún que se celebró en la ciudad alemana de Bonn del 2 al 6 de agosto pasados.

A su juicio, desastres naturales como los actuales incendios forestales en Rusia o las históricas inundaciones que sufre Pakistán son una prueba de que no se puede posponer un acuerdo hasta la conferencia de 2011 en Sudáfrica.

“Significaría que no vamos a hacer nada en relación a situaciones como la de Rusia o Pakistán”, insistió Solón, para quien la necesidad de un acuerdo es “más urgente ahora que antes”.

Pese a que las delegaciones que asistieron a la cita en Bonn reafirmaron que la meta sigue siendo llegar a un acuerdo vinculante en Cancún, el embajador mostró su preocupación por recientes declaraciones de varios líderes políticos que han puesto en duda ese objetivo.

El pasado lunes el propio secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, advirtió de que se debe ser “práctico y realista”.

“Tal vez no consigamos un acuerdo integral y vinculante en Cancún”, agregó el máximo responsable de Naciones Unidas.

En cambio, para Solón las negociaciones van por el buen camino, después de que en la reunión de Bonn se contara “por primera vez” con un documento de trabajo que refleja la diversidad de posiciones que hay en la comunidad internacional sobre la materia.

Al igual que otros países en desarrollo, Bolivia rechazó el acuerdo político suscrito en la cumbre de Copenhague del pasado diciembre, por considerarlo un documento elaborado exclusivamente por un puñado de gobiernos, sin tener en cuenta las opiniones del resto.

En ese sentido, el actual texto de trabajo sí recoge propuestas como las promulgadas en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra, que se celebró el pasado abril en la ciudad boliviana de Cochabamba, indicó Solón.

Entre otras cosas, se apuesta por marcar metas de reducción de gases más ambiciosas que las de Copenhague, aumentar la compensación económica a los países en desarrollo y establecer un “tribunal de justicia climática”.