Embajador Pablo Solón del Estado Plurinacional de Bolivia

Naciones Unidas, Nueva York, 11 de Agosto de 2010.

Buenos días.  Muchas gracias por venir. Llamamos a esta conferencia de prensa para compartir con ustedes cómo vemos el proceso de negociación después de la última reunión que tuvimos en Bonn.

Primero que todo, pensamos que ahora tenemos en Naciones Unidas un texto que refleja las posiciones de las diferentes partes, de los diferentes Estados. Cuando comenzamos la negociación en Bonn, teníamos un texto del presidente (Chair). Ahora el texto es un texto de los diferentes Estados, que es algo positivo.  El segundo tema, es que en este texto que tenemos ahora no solamente están las opciones del “Copenhagen Accord”, además hay otras opciones de otros Estados y también de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, que se llevó a cabo en Bolivia, en Abril. 

¿Por qué esto es tan importante? Voy a destacar sólo cinco elementos claves:

El primero es la temperatura. Para tener un texto de negociación que está enfocado solamente en un escenario de 2 grados C., desde nuestro punto de vista es  algo muy negativo. ¿Por qué? Porque lo que estamos viendo ahora, con el escenario de 0.8 grados Celsius, son muchos desastres naturales terribles en Pakistán, en Rusia, en India, y en varias partes del mundo. ¿Pueden imaginarse esto multiplicado por 3?  

Ahora en la negociación, tenemos que discutir: vamos a conservar el escenario de 2 grados Celsius, o vamos a ir al escenario de 1 o 1.5 grados, como diferentes partes están pidiendo. Y pensamos que esto es muy importante.

El segundo tema que está sobre la mesa ahora es la relación entre el compromiso de reducción de emisiones de los países desarrollados y el escenario que queremos alcanzar. Porque si queremos limitar el incremento de la temperatura de 1 grado Celsius o 1.5, o 2 grados Celsius, hay un presupuesto de carbono que podemos emitir en la atmósfera en los próximos 40 años. Para un escenario de 2 grados Celsius, el presupuesto de carbono es 750 gigatones. Para un escenario de 1.5 grados Celsius, el presupuesto es 420 gigatones. ¿Qué significa esto? Que si todos los países emiten en la atmósfera más de 420 gigatones en los próximos 40 años, la temperatura va a estar muy por encima de un escenario de 1.5 grados Celsius.  

Entonces el elemento clave es el compromiso que los países desarrollados tienen que hacer para los próximos años hasta el 2020, tener en cuenta el presupuesto global que tenemos hasta el 2050.  Y tenemos que mostrar los números en el Grupo de Trabajo Ad- hoc sobre Protocolo de Kioto, que demuestra que estamos en una situación muy difícil porque los países desarrollados se van a gastar el presupuesto entero que tenemos, tomando en cuenta únicamente su población. El presupuesto para cuarenta años lo van a gastar en 10 años.

Entonces estos son puntos de negociación: que es la relación entre el objetivo que necesitamos lograr con la temperatura, y los compromisos que los países desarrollados van a tener, y si esos compromisos están en línea con este objetivo.  Hasta ahora, y este es el asunto malo sobre la negociación en Bonn, esto ha estado siendo demostrado de forma muy clara, que incluso el objetivo de 2 grados Celsius no es respaldado. Quisiera decir, por algunos países, que este objetivo no va a ser posible lograr con las actuales promesas que los países desarrollados han hecho bajo el “Copenhagen Accord”. Por lo tanto,  este es el segundo tema clave en el proceso de negociación.

El tercer tema que ha sido mejorado, está en una propuesta de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, en cuanto al desarrollo de un Tribunal Internacional de Justicia Climática. El mecanismo que existe, bajo la Convención y bajo el Protocolo de Kioto, no es suficientemente fuerte para garantizar su cumplimiento. Necesitamos desarrollar un Tribunal Internacional de Justicia Climática que hará un seguimiento y que podrá juzgar a países desarrollados si no están alcanzando el objetivo en el que todos estemos de acuerdo.  Sin esto, podemos tener algún tipo de acuerdo, pero al fin del día, no vamos a tener un mecanismo de cumplimiento, que sea lo suficientemente fuerte para garantizar lo que ha sido acordado en este documento. Ahora esta propuesta está sobre la mesa.

El cuarto tema clave es cuánto financiamiento tienen los países desarrollados para tratar temas del cambio climático.  La posición del “Copenhagen Accord” fue 100 billones de dólares por año.  Ahora en el texto de negociación, hay diferentes propuestas.  Propuestas que piden financiamiento de 1.5% del producto interno nacional bruto de los países desarrollados, propuestas como la que ha hecho Bolivia, que pide 6% del producto nacional bruto de los países desarrollados para atender temas de cambio climático.

Y para nosotros es un elemento central. Sólo queremos citar lo que el Presidente del IPCC dijo hace un par de semanas, en un evento en México: si el 3% del producto  internacional bruto no se gasta en medidas de mitigación, las consecuencias que vamos a ver en los próximos años van a ser insustentables para la humanidad y para nuestro planeta.

Tenemos que tener en cuenta que la mitigación es uno de los elementos muy importantes, como el reducir emisiones de gases de efecto invernadero.  Pero además hay otros problemas que estamos viendo ahora que hay que enfrentar con adaptación.  Por ejemplo, ¿cuál es el costo de los millones de personas que en Pakistán han perdido todo? Y ¿quién es el responsable? Y ¿cómo vamos a tratar esta situación? Y como tenemos, dije antes, 100 billones de dólares – esto es lo que el “Copenhagen Accord” presenta como una figura – significa 20 dólares por persona en los países desarrollados por año.  Pensamos que esto es absolutamente insignificante, basado en lo que estamos viendo ahora y que podría ser incluso peor que la presente situación.

No quiero entrar a todos los temas, solo quiero resaltar uno más que ahora está sobre la mesa de negociación: el tema es cómo nos vamos a relacionar con la naturaleza. La propuesta en el “Copenhagen Accord” fue a través de mecanismos de mercado. Desarrollar nuevos mecanismos de mercado, un nuevo mercado de carbón, nuevos derechos de carbón, de modo que las personas o compañías que cuidan de la naturaleza lo hagan porque pueden conseguir alguna clase de beneficio.  

Esta es una posición. Y ahora hay otra propuesta, la propuesta que llamamos Derechos de la Madre Tierra. Ésta no tiene el problema de desarrollar nuevos mecanismos para mercantilizar nuestra naturaleza, nuestros bosques. No pensamos en términos de un contrato social, pero si en términos de un contrato social y medioambiental.  ¿Cuáles son los límites que tenemos que asumir como humanos para restablecer el equilibrio con la naturaleza, con lo que llamamos nuestra Madre Tierra?

Entonces, ahora tenemos sobre la mesa las principales posiciones de discusión. Y tenemos muy poco tiempo de aquí hasta Cancún. Antes de Cancún, vamos a tener una reunión de seis días en China, que va a estar comenzando en octubre.  Están nuestras propuestas para intentar alcanzar consenso sobre la mayoría de los párrafos, dejando los elementos más sustantivos para los últimos diez días de negociación en Cancún.  Pensamos que es absolutamente posible, pero necesitamos tener políticas que vengan de todos los diferentes gobiernos.

Desde nuestro punto de vista, posponer un acuerdo en Cancún para Sudáfrica –esto podría ser en Diciembre 2011– es una mala elección. Porque estamos viendo lo que está pasando con el cambio climático.  Y posponer algún tipo de decisión en relación con esto significa que no hacer nada frente a la realidad de situaciones como las que estamos viendo en Rusia y Pakistán y en otras partes del Mundo.

Desde nuestro punto de vista, es necesario conservar la negociación como un proceso manejado por las partes. Y evitar algún tipo de intento de llevar un documento desde el aire o desde la misma opinión de un grupo de países e intentar imponerlo al final en Cancún. Esto únicamente provocaría más conflictos en este proceso multilateral de negociación. Necesitamos avanzar lo más rápido posible, ahora que hemos vuelto a un proceso multilateral de negociación.

Muchas gracias.