Delegados del  Grupo ALBA en reunión de Tianjiin sobre cambio climático repudiaron sucesos en Ecuador e hicieron un llamado a los países desarrollados para cumplir con el Protocolo de Kyoto y respetar la Convención.

Tianjin, especial 01. Octubre 2010. Los representantes de los países del ALBA, delegados a la reunión de trabajo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se realiza en Tianjin, China, repudiaron los hechos que atentaron contra el Gobierno en la nación hermana del Ecuador, ocurridos el 30 de septiembre, y felicitaron al Pueblo Ecuatoriano y al Presidente Correa por la valentía demostrada en su deber de preservar el orden institucional, el estado de derecho, y la revolución ciudadana.

Los delegados de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela hicieron un alto en sus discusiones preparatorias de la próxima reunión de Cancún para seguir desde muy tempranas horas de la madrugada, considerando la diferencia horaria de 12 horas con Latinoamérica, las incidencias de los sucesos de Ecuador que mantenían detenido al Presidente Constitucional Rafael Correa, haciendo causa común con la delegación ecuatoriana y celebrando la liberación del Mandatario como otro triunfo de la democracia en la región.

 Igualmente los delegados de los países del Alba felicitaron a la representación de China y con ellos al Gobierno y Partido Comunista por la Organización de la reunión que será la última  preparatoria de la Cumbre de Cancún y destacaron que China aceptó hospedar la actividad, en la hermosa ciudad de Tianjin, como una verdadera demostración de su compromiso con los acuerdos y mandatos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de Kyoto y su elevado interés de convenir a las Partes para que puedan continuar avanzando en la búsqueda de acuerdos y compromisos ambiciosos que se concreten en Cancún.

Los jefes Negociadores de los países del Grupo ALBA destacaron que mantienen las más altas expectativas con relación a la COP 16 de Cancún, y en consecuencia, esperan que los países desarrollados den verdaderas evidencias en Tianjin de su voluntad política  para aumentar el nivel de ambición en las metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, necesarias para prevenir el aumento de la temperatura global a niveles que puedan ser catastróficos para el planeta, en respeto de las  obligaciones del Protocolo de Kyoto y los principios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

 Los países del ALBA, firmes opositores del mal llamado “Acuerdo de Copenhague”, han realizado las propuestas más justas y ambiciosas en el actual texto en negociación, comprometidas con la Madre Tierra. Entre otros: 1) llamando a compromisos que permitan estabilizar el incremento de la temperatura por debajo de los 1,5ºC, considerando como ideal 1ºC; 2) exigiendo reducciones de emisiones de los países desarrollados de un 50% bajo el Protocolo de Kyoto para el periodo 2012-2017, 3) rechazando el uso de los mercados de carbono como un medio para el cumplimiento de las obligaciones de los países desarrollados, tanto de mitigación como de financiamiento y 4) exigiendo entre el 1,5% y el 6% del PIB de los países desarrollados para asegurar el financiamiento de las acciones de adaptación y mitigación de todos los países en vías de desarrollo, sin discriminación entre ellos.