1)    Consigna como objetivo limitar el incremento de la temperatura a 2ºC.  Actualmente se sufren serios impactos con un incremento promedio de la temperatura de 0,8ºC. Aceptar duplicar o triplicar ese incremento, será muy dañino para la vida humana y la naturaleza.

2)    De incrementarse el calentamiento global en más de 2º C:

  • La cifra de 300.000 muertos por año debido a desastres naturales producto del cambio climático podría ascender a más de un millón para el 2020,
  • entre un 20% y un 30% de las especies estaría en peligro de desaparecer,
  • las sequías e inundaciones afectarían diferentes regiones del planeta,
  • grandes extensiones de bosques serían afectadas,
  • se extenderían los desiertos,
  • se agravaría el derretimiento de los polos y los glaciares en los Andes y los Himalayas,
  • muchos Estados insulares desaparecerían,
  • el África sufriría un incremento de temperatura de más de 3º C,
  • se reduciría la producción de alimentos en el mundo, incrementándose el número de hambrientos que ya sobrepasa los mil millones de personas, y
  • existe el 50% de probabilidades de que los daños provocados a nuestra Madre Tierra sean totalmente irreversibles.

3)    Las promesas de reducción de gases de efecto invernadero de los países industrializados están entre 13% y 17% tomando en cuenta los niveles de 1990, lo que ni siquiera está en concordancia con el límite de incremento de la temperatura de 2ºC y por el contrario, lleva a un incremento de 4ºC o más.

4)    Se han creado mecanismos de financiamiento, transferencia de tecnología y adaptación, pero no se han asegurado los recursos necesarios para su funcionamiento. La Convención de cambio climático habla de que los “países desarrollados proporcionarán recursos financieros nuevos y adicionales para cubrir los gastos de los países en vías de desarrollo”. Ahora en vez de hablar de “proporcionar”, los países desarrollados hablan de “movilizar conjuntamente” 100.000 millones de dólares para el 2020 a través de mercados de carbono, créditos, inversión privada y conjuntamente incluso con los países en vías de desarrollo. Los recursos nuevos y adicionales serán una pequeña fracción de los100.000 millones de dólares que recién se alcanzarían de aquí a 10 años. La propuesta del Estado Plurinacional de Bolivia es que los países desarrollados destinen el mismo monto que destinan para su presupuesto de defensa, seguridad e incluso guerras para atender el cambio climático. Ese monto es quince veces superior al que ofrecen “movilizar”, y es dinero público que cada año otorgan para sus presupuestos militares (1.500.000 millones de dólares).

5)    No es correcto que el Banco Mundial administre el nuevo “Fondo Verde” ya que es una institución controlada por los países desarrollados y que impone condicionalidades que muchas veces afectan la soberanía de los países en vías de desarrollo.

6)    Se ha eliminado toda referencia al tema de los derechos de propiedad intelectual del Mecanismo de Transferencia de Tecnología cuando es de público conocimiento que entre el 70 % y el 80 % de las patentes de tecnologías climáticas están en manos de empresas privadas de los países industrializados.

7)    Impulsa el establecimiento de nuevos mecanismos de mercado a través de los cuales los países desarrollados traspasarán su responsabilidad de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero a los países en vías de desarrollo. De otra parte, este mecanismo de mercado acabará financiando a los países industrializados ya que una empresa del Norte se ahorrará mucho dinero comprando “certificados” de carbono en países del Sur, en vez de hacer las reducciones que debería hacer en su propio país.

8)    Promueve una metodología de valoración monetaria de la capacidad de captura de carbono de los bosques para iniciar un nuevo tipo de mercado de carbono, que significará el comienzo de la mercantilización de las funciones de la naturaleza. Bolivia propone la creación de un mecanismo para los bosques que sea de carácter integral, que parta de definir cuánto se necesita para preservar y ampliar los bosques. Es decir, que apoye los planes de preservación, recuperación y gestión sostenible de los bosques en función a lo que se necesita para esa tarea y no en relación a lo que supuestamente valdrían en el mercado. Los mercados de carbono van a tardar en desarrollarse 8 a 10 años cuando lo que necesitamos es financiar desde año que viene los planes de gestión y conservación de los bosques en países como Bolivia. En síntesis, queremos salvar los bosques y no hacer un negocio con los bosques.

9)    El Acuerdo de Cancún es un reciclado del mal llamado Acuerdo de Copenhague que hace un año atrás rechazamos. La Secretaria de Estado Hilari Clinton declaró en relación al Acuerdo de Cancún: Este resultado adelanta cada uno de los elementos centrales del Acuerdo de Copenhague”. Bolivia fue coherente y consecuente con su posición del año 2010.

10) Los procedimientos a través de los cuales se adoptó el Acuerdo de Cancún violan los principios del multilateralismo: El documento final recién fue conocido a las 4 de la tarde del último día. En el caso del Protocolo de Kioto nunca se negoció ni conoció ese texto hasta el último día. El Estado Plurinacional de Bolivia nunca expresó, ni mandató para la elaboración de este documento. El documento fue elaborado en su versión final por un pequeño grupo. No se aceptó discutir ni negociar una sola coma del documento que fue presentado a última hora. La delegación de Bolivia dijo textualmente en la plenaria: “Permítame expresarle con claridad que el Estado Plurinacional de Bolivia, y quiero pedir que quede en actas para que no haya ninguna mala interpretación, no acepta, rechaza este documento, por lo tanto no hay consenso para su adopción. Que quede absolutamente y claramente registrado.” A pesar de ello, la Presidenta de la COP 16 dio por aprobados dichos documentos, sobrepasando la regla del consenso que establece que cuando un país manifiesta expresamente su desacuerdo no hay consenso y por lo tanto éste no se puede adoptar. Cancún fue peor que Copenhague porque en la COP 15 se respetó la regla del consenso y no se adoptó el “Acuerdo de Copenhague” en cambio en México se pasó por encima esta regla para imponer el “Acuerdo de Cancún”.

Impactos del Cambio Climático según el IPCC

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, más conocido como IPCC por sus siglas en inglés, los impactos de un incremento de la temperatura serían.

  • África: Hasta 2020, entre 75 y 250 millones de personas estarían expuestas a un mayor estrés hídrico. La productividad de los cultivos pluviales podría reducirse en algunos países hasta en un 50% lo que afectaría aun más negativamente a la seguridad alimentaria y exacerbaría la malnutrición. Hacia el final del siglo XXI, el aumento proyectado del nivel del mar afectaría a las áreas costeras bajas muy pobladas. El costo de la adaptación podría ascender a, como mínimo, entre un 5% y un 10% del producto interno bruto (PIB). Hasta el 2080, se produciría un aumento de entre un 5% y un 8% en la extensión de las tierras áridas y semiáridas.
  • Asia: Hacia el decenio de 2050, la disponibilidad de agua dulce en el centro, sur, este y suroeste de Asia disminuiría, particularmente en las grandes cuencas fluviales. Las áreas costeras, y especialmente las regiones de los grandes deltas superpoblados del sur, este y sudeste de Asia serían las más amenazadas, debido al incremento de las inundaciones marinas y, en algunos grandes deltas, de las crecidas fluviales. La morbilidad y mortalidad endémicas causadas por las enfermedades diarreicas asociadas principalmente a las crecidas y sequías aumentaría en el este, sur y sureste de Asia.
  • Australia y Nueva Zelandia: Hasta 2020 se experimentaría en algunos lugares una importante pérdida de diversidad biológica. Hasta 2030, los problemas de seguridad hídrica se agravarían. Hasta 2030, la producción agrícola y forestal disminuiría como consecuencia del mayor número de sequías e incendios.
  • Europa: Se espera que el cambio climático magnifique las diferencias regionales en cuanto a los recursos naturales. Mayor riesgo de crecidas repentinas en el interior. Mayor frecuencia de inundaciones costeras, y un aumento de la erosión. Las áreas montañosas experimentarían retracción de los glaciares, disminución de la cubierta de nieve y del turismo de invierno, y abundante pérdida de especies. En el sur de Europa, las proyecciones indican altas temperaturas y sequías. Riesgos para la salud por efecto de las olas de calor y de la frecuencia de incendios incontrolados.
  • América Latina: Hasta mediados del siglo, los aumentos de temperatura y las correspondientes disminuciones de la humedad del suelo originarían una sustitución gradual de los bosques tropicales por las sabanas en el este de la Amazonía. La vegetación semiárida iría siendo sustituida por vegetación de tierras áridas. Podrían experimentarse pérdidas de diversidad biológica importantes con la extinción de especies en muchas áreas de la América Latina tropical. La productividad de algunos cultivos importantes disminuiría, y con ella la productividad pecuaria, con consecuencias adversas para la seguridad alimentaria. En conjunto, aumentaría el número de personas amenazadas por el hambre. Los cambios en las pautas de precipitación y la desaparición de los glaciares afectarían notablemente a la disponibilidad de agua para consumo humano, agrícola e hidroeléctrico.
  • América del Norte: En las montañas occidentales, el calentamiento reduciría los bancos de nieve, acrecentaría las crecidas de invierno e intensificaría así la competición por unos recursos hídricos excesivamente solicitados. La situación sería difícil para los cultivos situados cerca de las fronteras cálidas de su ámbito natural, o dependientes de unos recursos hídricos muy demandados. En el transcurso del siglo, las ciudades que actualmente padecen olas de calor estarían expuestas a un aumento de estas y de su intensidad y duración, que podría tener efectos adversos sobre la salud.
  • Regiones Polares: Los principales efectos biofísicos proyectados son una reducción del espesor y extensión de los glaciares y mantos de hielo y de los hielos marinos, y alteraciones de los ecosistemas naturales con efectos perjudiciales para numerosos organismos, en particular aves migratorias, mamíferos y predadores superiores. Los efectos perjudiciales recaerían, en particular, sobre las infraestructuras y modos de vida tradicionales de las comunidades indígenas. En ambas regiones polares, determinados ecosistemas y hábitats se harían vulnerables a medida que disminuyesen los obstáculos climáticos a las invasiones de otras especies.
  • Islas Pequeñas: El aumento del nivel del mar intensificaría las inundaciones, las mareas de tempestad, la erosión y otros fenómenos costeros peligrosos, amenazando con ello la infraestructura vital, los asentamientos y las instalaciones de cuya subsistencia dependen las comunidades insulares. El deterioro de las condiciones costeras, por ejemplo por erosión de las playas o decoloración de los corales, afectaría los recursos locales. Hasta mediados del siglo, el cambio climático reduciría los recursos hídricos en gran número de islas pequeñas, por ejemplo en el Caribe y en el Pacífico, hasta el punto de que aquellos serían insuficientes para cubrir la demanda en los períodos de escasa precipitación.