(ALAI) El embajador boliviano Pablo Solón demanda que en la próxima reunión mundial sobre cambio climático que se realizará en Durban, Sudáfrica, se tomen “decisiones verdaderamente vinculantes” siguiendo los compromisos del Protocolo de Kyoto.

Solón, que participa en Alemania de las reuniones en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, considera que en la última cumbre de Cancún no hubo compromisos claros “con la reducción de emisiones para la siguiente década.”
Explica que para enmendar los grandes errores de Cancún, sería ideal que en Sudáfrica se logre “establecer el segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto”, a través del cual los países desarrollados se comprometan a reducir las emisiones contaminantes con metas concretas.
Asimismo, en materia de lucha contra la contaminación indica que varios países en desarrollo están decepcionados con el mecanismo de financiamiento rápido (faststart) que se anunció en Cancún por un valor de $30 billones.
Explicó que según reportes no oficiales, la mayoría de ese financiamiento no es nuevo, sino que “es financiamiento reciclado de ayuda para el desarrollo ya comprometido, de muchos proyectos financiados bajo sectores de agricultura o infraestructura y que ahora tienen el nombre de financiamiento rápido (faststart)para el Cambio Climático”.
Sin embargo, en vez de esperar que ese financiamiento se materialice, Bolivia propone desarrollar un sistema de impuestos a las transacciones financieras internacionales cuyos fondos sirvan para combatir problemas ambientales.
El impuesto que podrían aplicar todos los países sería del 0,01 por ciento a todas las transacciones internacionales.  “De esta manera, podríamos obtener un mecanismo con fondos reales, provenientes de un impuesto que permita actuar inmediatamente en situaciones como ser los incendios forestales o desastres naturales”, explica Solón.
Este impuesto “muchos países ya lo tienen, pero lo que no tienen son leyes concretas que establezcan que una parte de ese monto deber ir a un fondo para combatir el Cambio Climático”, indica el diplomático boliviano.
Entre otras propuestas para mejorar la lucha contra el cambio climático, el embajador boliviano también señala que en vez de gastar los pocos recursos en la medición de la cantidad de carbono que pueden absorber los bosques, se debería invertir el dinero en la implementación de un plan para prevenir y combatir incendios forestales que por ejemplo solo en Bolivia afectan a 350 mil hectáreas de bosque cada año”.