( Bangkok, Tailandia) “Queremos expresar nuestra más profunda preocupación por el hecho de que dos decisiones fueron adoptadas en el marco de las negociaciones de Cancún, sobrepasando la objeción formal, expresa y explicita de un Estado Parte. Nosotros consideramos que esto es un precedente peligroso que no debe repetirse dentro la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático” manifestaron Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, y Venezuela a nombre del ALBA, quienes enfatizaron que “estas prácticas ilegales afectan hoy al Estado Plurinacional de Bolivia, un país que tiene los mismos derechos que todos los demás. Mañana puede afectar a cualquiera de los países aquí presentes.”

Así mismo, en la sesión inaugural de la reunión de negociación sobre cambio climático  el G77+China que agrupa a 131 países en vías de desarrollo, señaló que “mientras avanzamos hacia Durban (donde será la próxima Conferencia de Cambio Climático) el camino debe asegurar un proceso multilateral transparente, abierto, dirigido por los Estados Parte e inclusivo que nos lleve al consenso”… en alusión a que no se debía repetir lo ocurrido en Cancún con la adopción sin consenso de estas dos decisiones.

El ALBA en su discurso respaldó las posiciones de Bolivia y señaló que: “Nosotros no consideramos que los resultados de Cancún fuesen un paso hacia adelante en el Grupo de Trabajo de Protocolo de Kioto, sino mas bien un paso hacia atrás.”

Por su parte la delegación de Bolivia agradeció el respaldo y dijo que “Si comparamos el calentamiento global con una pradera en llamas que amenaza con arrasar un poblado, diríamos que el proceso de negociación en Cancún fue la culminación de una larga reunión de bomberos que decidió  echarle un solo balde de agua al incendio mientras decían: “un balde de agua es mejor que nada”, “lo perfecto es enemigo de lo posible”, “este es el primer balde”. Y mientras hacían una conferencia de prensa para anunciar que avanzaban  gradualmente y que habían “salvado el proceso de negociación de los bomberos”… las llamas del incendio se acercaban al poblado.” Y el Embajador Pablo Solón a nombre de la delegación de Bolivia concluyó: “Cancún salvo a los bomberos y a los anfitriones, ahora en Durban nos toca salvar al clima y a la humanidad.”

Para que Durban sea un éxito se necesitan compromisos de reducción de emisiones de los países desarrollados de un 40% a 50% de manera real y domestica. Solo así se podrá evitar un incremento  catastrófico de 4° C a 5° C en la temperatura en este siglo.